Los grandes ayuntamientos de la provincia de Málaga trabajan desde este pasado martes en alternativas a los eventos multitudinarios previstos durante las próximas semanas. La experiencia de hace un año es fundamental para que los consistorios puedan adelantarse a las posibles restricciones derivadas de la actual sexta ola de la pandemia.

El brote que ha afectado a cerca de un centenar de profesionales sanitarios del Hospital Regional tras una comida navideña ha contribuido a que la reducción de aforos o el control de los accesos, de cara a las grandes aglomeraciones de finales de este mes y principios de año, vuelvan a estar sobre la mesa como medidas para evitar nuevos contagios.

Responsables de las delegaciones de Fiestas, Tradiciones Populares o Cultura, que según cada ayuntamiento son las encargadas de diseñar los calendarios de actividades para estas fechas tan especiales, alegan que se vuelven a tener planes B y hasta C para poder reaccionar a tiempo en caso de que los contagios derivados de este puente de la Constitución y la Inmaculada puedan resultar significativos.

«Que estemos en nivel 0, sin restricciones, y apenas haya una presión hospitalaria significativa no quiere decir que no estemos muy preocupados por la evolución de las nuevas variantes en la Costa del Sol, con tantos turistas que en estas fechas vienen desde los más diversos rincones de España e incluso desde otros países», alega uno de los técnicos del Ayuntamiento de Málaga consultados esta semana.

También recuerda el Consistorio marbellí que desde finales de noviembre se trabaja por repetir «la Cabalgata estática del pasado año, con todas las medidas de seguridad sanitarias más que garantizadas». No se quiere dejar margen alguno a que los brotes puedan «manchar» la imagen que durante meses han contribuido a generar los ciudadanos de este municipio, «en su amplia mayoría solidarios con la campaña de vacunación y respetuosos con el uso de mascarillas en espacios abiertos, aún sin estar obligado a ello».

En Málaga capital, la edil delegada de Fiestas, Teresa Porras, insistía hace unos días en que la campaña de vacunación para menores de 12 años puede contribuir a que la sexta ola no depare una tasa de contagios que altere los planes para las fiestas. De momento, no se descartan con el modelo de 2019 ni la Nochevieja ni la Cabalgata de Reyes. «Si cuando lleguen no se pueden celebrar se buscarán alternativas», alega.

También trabajan con ese modelo de «normalidad recuperada» en el Consistorio de Alhaurín de la Torre, donde de momento está previsto que durante la Cabalgata, cuyo itinerario se ha ampliado para estas próximas fiestas, se lancen «más de trece toneladas de golosinas blandas, entre gominolas, chocolatinas y gusanitos». En el tablero de esta otra localidad, la previsión apunta a que puedan a llegar a concentrarse en el itinerario más de 30.000 vehículos particulares. Al objeto de garantizar la seguridad, los munícipes tienen previsto divulgar la distribución de distintas zonas de aparcamiento para «evitar aglomeraciones multitudinarias en determinados puntos». Así se pretende de la misma forma reducir las opciones de que se produzcan nuevos brotes. Y es que la subida de la incidencia no deja de preocupar.

Temor ante nuevos brotes en comidas navideñas

No sólo hay temor a nuevos brotes entre los responsables públicos de los distintos ayuntamientos. También los organizadores de almuerzos y cenas de empresa han incrementado el gasto para estas fiestas, a raíz de reforzar el uso de test de antígenos y la distribución de mascarillas entre los participantes en estos eventos.

Lo destacan los propios hoteleros y restauradores de la provincia. El megabrote que se ha saldado de momento con cerca de un centenar de contagiados entre el personal del Hospital Regional de Málaga, después de una comida que se celebró el pasado 1 de diciembre, ha desatado las alarmas.

«Ha servido para que muchas personas vacunadas hayan visto que la enfermedad no ha desaparecido», asegura un portavoz de la patronal hotelera malagueña. No obstante, apela a que los ciudadanos sean responsables y afronten estas comidas con la tranquilidad necesaria. Recuerdan que los establecimientos han redoblado esfuerzos para garantizar la seguridad sanitaria. «Y son los ciudadanos los que tienen que cumplir también», relatan.

Con la creciente incidencia de la enfermedad del Covid-19, la Subdelegación del Gobierno en Málaga recuerda que el Centro de Control de Emergencias y Alertas Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad recomendó el pasado 30 de noviembre «establecer límites en el número de participantes en eventos públicos y sociales, especialmente durante las celebraciones de las fiestas navideñas».

En este sentido, los expertos insisten en el uso de mascarillas y de guardar la distancia de seguridad.