El Servicio Municipal de Sanidad y Consumo, que depende orgánicamente del Área de Comercio y Vía Pública que dirige la teniente de alcalde y portavoz del PP, Elisa Pérez de Siles, inspeccionó un total de 3.457 establecimientos comerciales de todo tipo a lo largo del ejercicio 2021, lo que supone un total de 7.950 visitas de inspección, según los datos a los que ha podido acceder este periódico.

«Este servicio hace un trabajo importantísimo, que trata de dar tranquilidad al consumidor», dice Pérez de Siles, quien añade que, en 2021, se incoaron un total de 113 expedientes sancionadores, cierre, cese o paralizaciones parciales de actividad sobre 33 establecimientos, «y se han intervenido o retirado del consumo 20.621 kilos de alimentos por diferentes motivos (no acreditar origen, errores en la información alimentaria, pérdida de frío, mal estado, etc). En total, se realizaron 2.620 nuevas altas de establecimientos.

Asimismo, y en este sentido, se atendieron 509 denuncias ciudadanas y de otra índole (otras administraciones o de oficio), de las cuales 19 se correspondieron con toxiinfecciones alimentarias notificadas por el Distrito Sanitario de Málaga en el ámbito de colaboración con la Administración autonómica.

«Se han llevado a cabo un total de 1.571 inspecciones basadas en el riesgo de los establecimientos alimentarios», indica Pérez de Siles, quien agrega, al tiempo, que la colaboración del servicio con el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) dio lugar a que se retiraran un total de 622 alertas sanitarias, que derivaron en 284 seguimientos en establecimientos de nuestro ámbito territorial sobre productos implicados en las alertas.

Se llevaron a cabo 1.571 inspecciones basadas en el riesgo de los establecimientos alimentarios

En este sentido, en el contexto del programa de toma de muestras de alimentos del Servicio de Sanidad y Consumo, se visitaron 141 establecimientos y se tomaron 688 muestras. Además, en el contacto de tomas de muestras en el marco del Plan Nacional de Control de la Cadena Alimentaria (PNCOCA), y en colaboración con la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, se tomaron un total de 916 muestras.

En este orden de cosas, se atendieron 900 solicitudes de exportación de alimentos sobre las que se emitió informe previo de atestación o para la obtención del certificado de exportación. Se colaboró asimismo con la Consejería de Salud en el programa de información alimentaria facilitada al consumidor, mediante el estudio del etiquetado y la trazabilidad de los productos alimentarios. Así, se analizaron 1.015 productos.

Incluso, se participó en el programa extraordinario de Listeria monocytógenes en alimentos listos para el consumo, visitando 159 establecimientos.

Las funciones de este departamento son las siguientes: evaluar, planificar, supervisar, impulsar y coordinar la gestión de los procedimientos en materia de vigilancia y control higiénico sanitario de industrias y establecimientos relacionados con los alimentos y productos de consumo, mediante inspecciones, gestión de programas de control y formación continua, prevención de riesgos para la salud, atención a las alertas sanitarias y notificaciones por intoxicación alimentaria, información general, tramitación de expedientes administrativos y denuncias en seguridad alimentaria, incluidos los casos de insalubridad en viviendas y elaboración de informes sanitarios, entre muchas otras que lleva aparejada la naturaleza del departamento.