El litoral malagueño ha acaparado casi el 90% del crecimiento poblacional de la provincia durante el último medio siglo. Así se demuestra también el fenómeno de la despoblación, con un interior que cada vez tiene un menor peso demográfico. En concreto, durante los últimos 50 años, los diez municipios con más habitantes de la Costa del Sol han ganado de manera conjunta 690.000 personas empadronadas.

Así, las grandes urbes de la costa malagueña han pasado de poco más de 510.000 habitantes a 1,2 millones de ciudadanos. El inicio de la década de los setenta estuvo marcada por un histórico aumento de la natalidad en España, de forma que el crecimiento fue generalizado en los primeros ejercicios del medio siglo analizado.

En base a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), actualizados cada 1 de enero, los mayores aumentos de población los encontramos en Benalmádena y Mijas. Este último término se ha convertido en el tercero con más habitantes de la provincia (86.744 en el inicio de este año), sólo superado por Málaga capital (577.405) y Marbella (147.958).

Por su parte, el municipio benalmadense es en este momento el séptimo del listado provincial, con 70.204 personas censadas frente a las apenas 6.633 de comienzos de los setenta. De esta manera ha multiplicado por 10,5 veces su población, mientras que Mijas partía de 9.327 vecinos hace 50 años, con lo que en su caso tiene 9,3 veces los habitantes de entonces.

También ha crecido significativamente el padrón municipal de la localidad axárquica de Rincón de la Victoria, hasta por ocho veces, al pasar de 6.043 habitantes a los 49.790 actuales. Esta cifra sitúan al municipio rinconero entre los diez más poblados. Y Marbella ha quintuplicado asimismo sus habitantes respecto a los datos oficiales de principios de los setenta. Entonces registraba un total de 29.253 vecinos y, además de la capital provincial, tenía por delante en población a Vélez-Málaga (42.914), Antequera (41.276) y Ronda (30.387).

El aumento poblacional experimentado por Fuengirola también es exponencial. Casi tiene cinco veces más habitantes, como le ocurre al término marbellí. Ha pasado de unas 18.000 personas a las 82.500 que en este momento prácticamente igualan los ciudadanos del término veleño, ahora el cuarto con más habitantes de la provincia. Y es que la capital de la Axarquía no ha dejado de perder peso frente a las grandes urbes del litoral occidental a lo largo de las últimas décadas.

Estepona ha pasado en su caso de poco más de 21.000 ciudadanos, a los cerca de 51.000 con los que culmina este tramo redondo de 50 años. Así ha doblado con creces, como le ocurre a la media provincial de este periodo, su registro en términos de empadronamiento.

Y frente a estos números, con la sombra de la despoblación en muchos municipios de difícil acceso y menor cuota demográfica, el interior de la provincia no deja de perder población. Pese a su situación estratégica, los casos más llamativos los representan las propias cabeceras de las comarcas, que casi no han ganado vecinos en 50 años.

Ronda tiene apenas 3.237 ciudadanos más que a principios de los setenta, al pasar de 30.387 a los 33.624 de este mes. Y si nos fijamos en Antequera, enclavada en un lugar estratégico como corazón de Andalucía, sólo ha aumentado su censo durante las últimas cinco décadas en 72 personas. En la actualidad acumula 41.348 en su censo oficial.

Ni la mejora de las comunicaciones, con la apertura de la A-92 hace ahora 30 años, o el refuerzo para el trazado ferroviario que supuso la llegada del AVE, han permitido que cambie la tendencia en cuanto al término antequerano. En el nuevo listado demográfico, por primera vez queda fuera de los diez municipios malagueños con más habitantes, superado por Rincón de la Victoria y Alhaurín de la Torre, que hace justo una década tenían menos población. Esta situación contrasta con la de hace 50 años, cuando prácticamente tenía casi los mismos habitantes que Vélez-Málaga, en aquel momento el segundo término malagueño con más vecinos en su registro censal.

De vuelta a los números que corresponden al litoral, el aumento de población de la capital malagueña se sitúa para el periodo consultado en unos 216.000 habitantes. Ha subido de 361.282 a los ya reseñados 577.405 del pasado 1 de enero. Porcentualmente supone un crecimiento de 1,6 veces.

Está ese aumento porcentual ligeramente por debajo de las subidas que en 50 años han experimentado las principales localidades de la Costa del Sol más oriental: Vélez-Málaga (1,9 veces), Nerja (2,4) o Torrox (2,3). Estos dos últimos términos superaban a principios de los setenta los 8.000 ciudadanos.

Entonces todavía faltaba una década para que arrancase el rodaje de la mítica serie televisiva Verano Azul, que junto a la importancia de la cavidad más visitada de Andalucía ha propiciado que el término nerjeño esté a estas alturas del siglo XXI en 21.000 vecinos. Y junto a esta perla turística de la Axarquía, Torrox, el término del «Mejor Clima de Europa» y de la mayor comunidad alemana de la Península, ya roza los 19.000.