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La Opinión de Málaga

Huelga transportes

Sin leche ni huevos, así están los supermercados de Málaga

El paro indefinido de los transportistas deja los pasillos de algunos supermercados vacíos de productos frescos y lácteos. Mientras, la Cámara de Comercio asegura estar "a disposición de la plataforma de transportes para poder intermediar"

Sin leche ni huevos, así están los supermercados de Málaga

Se cumple una semana desde que el sector del transporte convocase huelga y declarase paro indefinido de transportistas. Siete días de reivindicaciones y tensiones, que generan

cada día un importante impacto en los distintos sectores productivos de Málaga. El paro ya ha golpeado a la hostelería malagueña, a los grandes almacenes y ahora se deja notar en los supermercados de la ciudad. 

Pasear por los supermercados de la ciudad, en busca de ciertos productos, se ha convertido en una misión casi imposible. Ni leche ni huevos ni hortalizas, estos los productos que más escasean en las cadenas alimentarias. 

El vacío es absoluto en la estantería de los huevos, aunque también la leche: "No hay nada, esto está pelado", "Yo hice la compra y lo guardé en el congelador, porque estaba viendo venir esto", comentan dos personas en la cola del supermercado.  

La escasez de productos frescos es más que notable, los frigoríficos de las carnes están vacíos y en los estantes de frutas y verduras apenas quedan un par de unidades. 

Una huelga de transportistas a la que se unen los pescadores, que estarán parados, en principio, hasta este miércoles: "Este fin de semana no ha entrado nada de frutas ni pescado. En el sector lácteo no se recoge la leche y tienen problemas para almacenarlo", cuenta Sergio Cuberos, presidente de la Cámara de Comercio de Málaga y propietario de la cadena de supermercados Maskom. 

Estantería de huevos vacía

La Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) en un comunicado aseguró que "la industria láctea española se ve abocada a suspender su actividad transformadora como consecuencia de la huelga de transportes que se viene desarrollando en los tres últimos días. Las fábricas han visto interrumpido el suministro de los insumos necesarios para la elaboración de productos lácteos".

Una situación caótica que preocupa tanto a supermercados como a los consumidores: "Intentamos suministrarnos y abastecernos como podemos, donde se nos permita desde productos de kilómetro 0 a hacerlo por tarde o por la noche. Siempre y cuando no haya ni piquetes ni accidentes. Hay una gran movilización de parte de los autónomos que están imposibilitando atender a nuestros clientes. Tienen derecho a ello, pero nosotros tenemos derecho a trabajar también", afirma el propietario de la cadena de supermercados Maskom.

Cuberos asegura que contar con suministros es "muy difícil, hay gente que quiere trabajar y tiene miedo a salir ante la coacciones". Una huelga que ha provocado piquetes en ciertos puntos y conductas agresivas hacia los transportistas que deciden seguir trabajando. 

Además, el presidente de la Cámara de Comercio subraya que desde dicha institución, “están a disposición de la plataforma de transportistas para poder intermediar, hemos intentado ponernos en contacto con ellos e intentar mediar entre sus derechos que son bastante lícitos. También transmitir al gobierno que tiene que ser rápido y no dejar el tema de lado”, reitera. 

Para Cuberos, el Ejecutivo "tiene que rebajar los impuestos para los transportistas". "Queremos y estamos para servirle de interlocutor, hay que llegar a un consenso y que sea lo más inmediato posible. Es necesario volver a una normalidad. No puede ser que las verduras estén madurando y no pueden ser transitadas. No se recoge ni traslada ni se vende", denuncia.

Y recuerda la grave crisis económica que este paro supone para las cadenas alimentarias: "Los bancos funcionan y la producción no, esto genera un agujero enorme".

"Nosotros por ahora vamos bien, hay de todo, pero menos cantidad o escasean algunas marcas; pero por ahora vamos bien. Esto es hoy, mañana dios dirá", cuenta Eduardo Barrero, responsable de Relaciones Institucionales de El Corte Inglés. 

Además,  asegura que para evitar desplazamientos, buscan sus productos en proveedores locales. 

El aceite, el producto más preciado

La guerra de Ucrania desató el pánico entre los ciudadanos, en relación a la compra de aceite de girasol. Los bulos del desabastecimiento de este producto hicieron que muchos comenzasen a comprar de manera descontrolada, lo que obligó a que los supermercados tuviesen que limitar la compra de este. 

Ahora con la huelga de los transportistas, cuesta encontrar aceite de este tipo, y los supermercados que cuentan con algunos, les han colocado sensores antirrobo. 

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