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La Opinión de Málaga

Coronavirus en Málaga

Mascarilla, higiene de manos y ventilación, los hábitos que perdurarán tras la pandemia

Los expertos defienden que la realidad que se instaurará tras el coronavirus traerá consigo un cambio de paradigma en nuestras conductas - La crisis sanitaria ha puesto sobre la mesa la necesidad de potenciar, ahora más que nunca, la sanidad pública y la investigación, defienden estos profesionales

Los expertos advierten de que cierto tipos de conductas deberán instaurarse cuando termine la pandemia. Gregorio Marrero

La sexta ola aún no ha remitido en la provincia de Málaga cuando desde algunos sectores se empieza a oír a hablar de una séptima. Ante este panorama, el fin de la pandemia nos queda todavía muy lejos. El número de contagios no consigue encaminar un descenso continuado y el repunte de casos diarios no hace más que frenar la bajada de la incidencia acumulada. Con los principales indicadores epidemiológicos aún al alza, hablar de una retirada completa de las restricciones, que nos devuelva a la realidad tal y como la conocíamos, es difícil de concebir.

No obstante, el fin de algunas medidas como el uso de mascarillas en interiores sí parece estar cada vez más cerca. Esta decisión será una de las que de paso a lo que ya han denominado como ‘normalidad’, y que los expertos fijaron para este mes de marzo -antes de producirse el repunte de contagios e incidencia-. De encaminarnos hacia esta nueva situación, los expertos advierten de que esta realidad traerá consigo un cambio de paradigma en nuestras conductas.

El más acusado será el uso de las mascarillas. Por el momento, y de cara a Semana Santa, el Ejecutivo andaluz ha recalcado que su uso será obligatorio tanto en interiores como en exteriores, cuando haya aglomeraciones. Sin embargo, ¿qué pasará cuando su utilización no sea una obligación? Virólogos y epidemiólogos defienden que esta herramienta de prevención deberá usarse siempre y cuando se presenten síntomas de catarro, aunque no sea a causa del Covid-19.

«La mascarilla preserva nuestra salud. Habría que insistir, casi a nivel cultural, en que la mascarilla sea un complemento en muchas situaciones, como cuando se tenga sintomatología gripal». El virólogo Juan José López alerta de que muchos virus respiratorios se transmiten fácilmente y producen absentismo laboral por contagio: «No tiene por qué ser mala idea que en esta nueva realidad, las personas con cierta sintomatología consideren el uso de la mascarilla para su movilidad, incluso un tiempo después de acabar con los síntomas».

Del mismo modo, estos expertos consideran importante hacer uso del cubreboca siempre que nos encontremos en espacios concurridos. «Esta siempre ha sido una medida de efecto limitado en exteriores pero en una calle comercial, muy transitada, en Semana Santa, por ejemplo, su uso sí es muy aconsejable», explica el epidemiólogo Eduardo Martínez.

En esta misma línea, José Antonio López defiende el uso de esta herramienta en «aglomeraciones, manifestaciones, conciertos, estadios... sitios en los que, aunque estemos al aire libre, haya una gran cantidad de personas». Además, este virólogo considera esencial instaurar su uso en entornos sensibles como centros hospitalarios, consultas médicas o transporte público.

Otro de los hábitos que perdurará será el lavado de manos. Aunque en los últimos tiempos su frecuencia haya disminuido respecto al inicio de la pandemia, el Covid-19 ha elevado a la máxima potencia la importancia de esta práctica. Los profesionales inciden en que, si bien el coronavirus ha demostrado bajos niveles de transmisión por este tipo de contacto, «si existen muchos virus y patógenos que se transmiten por esta vía». No obstante, los expertos recomiendan hacer un uso adecuado, tanto del lavado como de los geles hidroalcohólicos, ya que obsesionarse y hacerlo de manera excesiva podría acarrear problemas dermatológicos.

«En interior, con mala ventilación, es donde más oportunidades le damos a los virus para transmitirse», alerta Eduardo Martínez. Una correcta ventilación de los espacios interiores también deberá perpetuarse cuando acabe la pandemia, defiende este epidemiólogo. Del mismo modo, José Antonio López aboga por «la mejora y el control de los equipos de ventilación».

Proteger la sanidad

Si algo ha puesto sobre la mesa la pandemia de coronavirus ha sido la situación de la sanidad pública. La falta de recursos y personal se hizo latente durante la primera oleada del virus. Las cinco que le sucedieron no fueron distintas, todas se han caracterizado por la sobrecarga de los profesionales sanitarios.

Es por ello que, a raíz de la pandemia, estos expertos consideran más primordial que nunca dotar al sistema sanitario de los recursos necesarios para que una situación similar no les vuelva a sobrepasar de este modo: «Hay que empezar a hacer lo que no se está haciendo, potenciar la sanidad pública y la investigación», defiende el virólogo José Antonio López.

Gripalizar el coronavirus no es negativo

El virólogo José Antonio López considera que el conocido término de gripalizar la Covid no es negativo «si se trata, en vez de seguir los casos y hacer rastreos, de poner centros centinelas en los centros de Atención Primaria, para que se vaya viendo la evolución de los casos, como se hace con la gripe -en su conjunto, y no por brotes-. Al tiempo que se tienen centros de secuenciación aleatoria para poder ver la evolución de futuras variantes».

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