Christian Machowski aterrizó en Málaga en 2003 y ahí decidió que quería pasar parte de su tiempo entre nosotros. Primero en Benahavís y ahora en el centro de Málaga, Christian fotografía las calles y los barrios de la ciudad. Sus fotos se pueden ver en la exposición Málaga Abierta.

¿Cómo surge y cómo ha sido el trabajo de fotografiar los muppies que forman parte de la exposición Málaga Abierta que organiza la Opinión de Málaga? 

Llevo subiendo fotos de Málaga en mis cuentas de Twitter e Instagram desde hace un par de años y he recibido muchísimos comentarios positivos de los malagueños sobre el modo en que capturo la imagen de la ciudad. Las fotos llamaron la atención de los organizadores de la exposición, que me invitaron a que presentara algunas de las imágenes.

¿Qué ha querido transmitir con sus fotografías?

Es muy sencillo. Intento mostrar Málaga con los ojos de un recién llegado a la ciudad, de alguien que la está descubriendo; sus barrios, nuestros rincones favoritos y también su gente. Comparto mi viaje de integración en imágenes en los medios sociales.

Me interesa saber su opinión, como artista, como fotógrafo y como extranjero residente en nuestra ciudad de cómo ve Málaga a la hora de enfocar su actividad profesional. ¿Es una ciudad abierta e inspiradora?

Málaga es una ciudad con una variedad increíble que te ofrece todo lo que quieras. El centro histórico, las barriadas con su carácter propio, las playas, las montañas y el mar, que forman un impresionante telón de fondo. Ofrece muchos ángulos posibles que estoy intentando descubrir y documentar. Algunos malagueños me han dicho que algunas de mis imágenes les hacen ver su ciudad de una forma diferente y les permiten apreciarla mejor. Ese es el mejor halago para mí.

Todo el mundo habla de la luz de Málaga, usted que trabaja con ella. ¿Es para tanto o es realmente especial?.

Trabajo mucho con la luz de Málaga creando imágenes de alto contraste en diferentes ubicaciones que se prestan a este tipo de fotografía. Cada momento del día ofrece sus ventajas. El crepúsculo con el sol brillando por la Alameda Principal crea una luz única.

¿Quiénes son sus referentes en el mundo de la fotografía?

Si tuviera que categorizar mi fotografía, probablemente diría que se trata de fotografía de calle: analizo y me gusta el trabajo de gente como Joel Meyerowitz, Robert Frank y Vivien Maier.

He leído que ya se considera malagueño de adopción con alma alemana. ¿Cómo y cuándo decidió venirse a Málaga?

Todo empezó en 2003, cuando fui a ver mi primer partido de fútbol en La Rosaleda. El Málaga ganó al Sevilla el último día de la temporada y yo estaba entusiasmado. Desde entonces estoy abonado. Mi mujer y yo hemos ido conociendo la ciudad a lo largo de los años, hemos hecho amigos estupendos y decidimos venir a vivir algún día a esta parte de España. Hace unos años, nos mudamos a la provincia y primero vivimos en Benahavís, antes de mudarnos al centro histórico el verano pasado. Nos encanta estar aquí y nos sentimos realmente como en casa.

Su hobby es la fotografía...

No soy fotógrafo profesional. Esto es mi hobby y mi pasión. Durante 26 años he dirigido mi propia empresa de gestión de viajes, que organiza los viajes de los equipos de fútbol europeos para la Champions League, Europa League y partidos internacionales, aparte de organizar las concentraciones de entrenamiento de pretemporada y de invierno. Contamos con una oficina en Málaga y otra en Manchester.

¿Qué le gustaría plasmar en una imagen de Málaga y todavía no ha tenido la oportunidad de hacerlo?

Hay muchísimas ideas para proyectos especiales. Una de ellas consiste en capturar un día en el mercado de Atarazanas, desde primeras horas de la mañana hasta que el mercado cierra y tal vez, algún día, publicar un libro de fotografías temático sobre la ciudad.

Y la última, ¿cuénteme cómo ha sido fotografiar algo tan característico y representativo como la Semana Santa de Málaga?

Fue una experiencia magnífica, no solo como fotógrafo, sino también para alguien que ha vivido su primera Semana Santa en la ciudad. Esa alegría en el ambiente, las tradiciones, los colores, los tronos, la música, la gente y las muchas costumbres. Había tantísimo que aprender y tantas cosas que capturar con mis cámaras.