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La Opinión de Málaga

Crónicas de la ciudad

Dos calles de Málaga con un misterioso tesoro detrás

En la Carretera de Cádiz contamos con la Cañada del Tesoro y en las alturas de Mangas Verdes con la calle El Tesorillo

Mangas Verdes, vista de la calle del Tesorillo, con Parque del Sur al fondo. A.V.

Con permiso de Holanda e Irlanda, que en la actualidad concentra a un gran número de bucaneros fiscales, Málaga ha sido también longeva tierra de piratas.

De hecho, las torres defensivas de nuestra costa lo fueron contra la amenaza del regreso de los moriscos y por las incursiones de los piratas berberiscos; por cierto, un panel desinformativo del Muelle Uno explicaba en ingles y español, y quizás siga todavía, que Málaga sufrió en el pasado el ataque de una armada flamenca de ‘bucaneras querencias’, no se crean el bulo ni aunque estuviera comandada por Camarón.  

Pero como aventura algún experto, la inseguridad de nuestra costa, amén de la cíclica llegada a nuestro puerto de barcos cargados de epidemias, explicaría en parte la escasez de títulos nobiliarios viviendo en el casco antiguo, pues optaban, nunca mejor dicho, por poner tierra de por medio.

Muchos de estos delincuentes a velas hicieron del secuestro un lucrativo negocio como bien sabía Miguel de Cervantes y en Málaga sabemos por la inconmensurable labor de rescate de los frailes trinitarios.

Por otra parte, gracias a la idealización de los piratas en la que tan importante papel jugaron escritores como Lord Byron, Stevenson y nuestro Espronceda, ligados a su figura -con permiso del loro, el catalejo y la pata de palo- se encuentra el tesoro, pues estas razzias tenían por motivación última el vil metal.

En el callejero de Málaga contamos con dos incógnitas -al menos para el firmante- relacionadas con tesoros. En ninguno de los dos casos los vecinos supieron, a preguntas del cronista, del origen del nombre, así que cualquier información se agradecerá.

Como muchos saben, en la Carretera de Cádiz, junto a las Escuelas del Ave María se encuentra la calle Cañada del Tesoro. El nombre, otorgado por el Ayuntamiento en 1977, quizás evoque algún hallazgo en esta antigua zona de cañas de azúcar. No olvidemos que por las leyendas del pasado y la evidencia de los seis dinares de oro almorávides, localizados por Manuel Laza Palacio dentro de un candil en la Cueva del Higuerón, hoy se conoce esta como la Cueva del Tesoro

Detalle del letrero municipal. A.V.

En Mangas Verdes, por cierto, también contamos con una calle curiosa, la calle El Tesorillo, aunque los vecinos consultados dicen desconocer el origen. Se encuentra en la parte del gran cerro junto a Parque del Sur y de hecho los bloques del barrio vecino asoman al fondo. Pequeña y sin salida, el tesorillo debió de ser otro misterioso hallazgo inesperado, hubiera o no piratas cerca de la costa.

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