La Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública ha puesto en marcha un proyecto piloto para implantar hidrógeno verde en la Ciudad de la Justicia de Málaga, lo que la convertirá en un espacio 'cero emisiones', dentro del Plan de inversiones Redeja para mejorar la eficiencia en edificios públicos como sedes judiciales y hospitales, con cargo a 27 millones de euros de fondos Feder.

Este proyecto, según han informado desde la Junta de Andalucía en un comunicado, cuenta ya con un estudio de viabilidad realizado, previa licitación pública, por la consultora especializada Astrom Technical Advisors (ATA).

El hidrógeno verde es el elemento que se encuentra en mayor cantidad en nuestro planeta y permite obtener energía sin generar emisiones de efecto invernadero. Se consigue mediante la electrolisis, esto es, separar el hidrógeno existente en el agua del oxígeno mediante una corriente eléctrica. Para realizar este proceso químico se utiliza electricidad procedente de una fuente renovable, como la energía solar mediante placas fotovoltaicas.

El resultado es una energía totalmente limpia sin ninguna emisión de gases, más allá de vapor de agua, que además de no contaminar se puede reutilizar de nuevo como electrolizador y reducir así el consumo de agua, un bien tan preciado, para el sistema de producción de hidrógeno verde.

La intención de la Consejería es impulsar la incorporación de energías renovables para el autoconsumo de las sedes judiciales, aprovechando además las sinergias creadas con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y en concreto del programa estatal Justicia 2030, que incorpora la transición ecológica y la rehabilitación sostenible como una de las líneas de trabajo por las que apuesta la Junta en las reformas de edificios judiciales.

La elección de la Ciudad de la Justicia de Málaga para iniciar esta iniciativa pionera en la implantación de hidrógeno verde, "obedece al potencial que presenta el edificio para este tipo de sistemas por la superficie disponible para la instalación de placas fotovoltaicas con las que producir energía eléctrica, la existencia de espacios exteriores aledaños, su orientación Norte-Sur y el hecho de no tener edificios colindantes, lo que evita zonas de sombra y molestias acústicas", ha detallado la administración autonómica.

La demanda de energía del edificio se centra entre las 7.00 y las 15.00 horas, lo que, según el estudio realizado por ATA, permitiría disponer de un gran margen para almacenar energía excedentaria. El estudio plantea incluso la posibilidad de que el excedente de electricidad o hidrógeno anual que pueda producirse se reutilice para instalar una estación de recarga de vehículos eléctricos o para abastecer de hidrógeno verde a un autobús con pila de combustible que traslade a ciudadanos hasta la Ciudad de la Justicia.

El edificio de la Ciudad de la Justicia de Málaga cuenta con un grupo electrógeno propio, basado en generadores Diesel, lo que permite que, si no se pudiera suministrar una carga base, se podrían usar las pilas de combustible como potencia de respaldo ante apagones y permitiría reducir la huella de carbono. Además, en las pilas de combustible se genera electricidad y vapor de agua, que podría ser condensado y recirculado al sistema para ser usado de nuevo en el electrolizador, con lo que se cerraría el circuito y se reduciría al mínimo el gasto de agua de la red.

El estudio señala que, para aumentar la eficiencia del sistema, se podrían incluso usar sistemas ORC (Organic Rankine Cycle) para generar electricidad a través del calor residual del electrolizador o la pila de combustible.

Una vez realizado este estudio de viabilidad, que contempla los posibles equipos a utilizar, su ubicación en el edificio y el ahorro económico y energético que se lograría, la Consejería de Justicia, en coordinación con la Agencia Andaluza de la Energía, prevé presentar un proyecto para su puesta en marcha con cargo a los fondos Next Generation y hacer de la Ciudad de la Justicia de Málaga el primer edificio público de Andalucía totalmente abastecido para su funcionamiento con energía sostenible de hidrógeno verde sin ningún impacto medioambiental.

Revolución verde

La realización de auditorías energéticas y análisis para implementar fuentes de energía renovable y fomentar el autoconsumo, especialmente en los edificios públicos, como el proyecto emprendido por la Consejería de Justicia, se enmarcan en la Revolución Verde.

En esa línea, en Andalucía ya se han dado pasos como el contrato centralizado de 5.000 puntos de suministro eléctrico (hospitales, institutos, instalaciones deportivas, oficinas administrativas y universidades andaluzas) cuya energía es 100% renovable, lo que contribuye a una disminución de 500.000 toneladas de dióxido de carbono anuales.

Asimismo, el Gobierno andaluz ha apostado por los coches eléctricos en su parque móvil con una flota de 147 vehículos cofinanciados a través del programa Moves. Además se han puesto en marcha diez programas de ayudas para mejorar la eficiencia energética de viviendas, negocios e industrias, y para apostar por la movilidad sostenible.