Fin a los clásicos problemas para maniobrar en el parking de La Marina, diseñado en su momento para las dimensiones de los coches de los años 60 por lo que con el paso de los años se había convertido en un espacio prácticamente impracticable para los vehículos.

El Ayuntamiento de Málaga ha culminado las obras de renovación de este aparcamiento de la capital, conocido por las dificultades de los conductores para estacionar por las dimensiones tan reducidas de las plazas y las estrecheces para desplazarse.

Después de 15 meses de trabajos por fases, el aparcamiento se ha adaptado a la normativa vigente y cuenta con 345 plazas, de las que 12 están reservadas para personas con movilidad reducida, y que han aumentado hasta en 5 metros de largo por 2,8 de ancho.

El parking de Smassa, tras la reforma. L.O.

Esto supone que se han perdido medio centenar de plazas de aparcamiento aunque estas son mucho más amplias y con el espacio necesario para abrir las puertas y abandonar el vehículo sin las dificultades de antaño.

"Era una asignatura pendiente poner este aparcamiento en las condiciones de comodidad para los usuarios. Los coches han crecido y ya nació un poco corto cuando se hizo a principios de los 80", ha explicado el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

La inversión ha alcanzado los 1.656.711,78 euros (IVA incluido).

Reparación de las filtraciones

En el presupuesto se incluye también la impermeabilización de varios puntos en los que se producían filtraciones de agua al interior del aparcamiento, así como la mejora de la recogida de aguas en las juntas de dilatación y en puntos determinados de techo y paredes, a través de la sustitución de los conductos y bajantes de PVC por canales y bajantes de aluminio.

Visita al aparcamiento de La Marina, tras la reforma. L.O.

Con respecto a las mejoras de accesibilidad destaca la creación de una rampa continua en el acceso al aparcamiento desde calle Larios y se han acometido mejoras en las escaleras de acceso a través de calle Trinidad Grund y en el que existe junto al Hotel Málaga Palacio con la incorporación de un pavimento antideslizante y la instalación de nueva luminaria y de barandillas, conforme a la normativa de accesibilidad vigente.

Por último, las obras también han contemplado la puesta en valor de la muralla nazarí que se encuentra en el interior del aparcamiento. Las actuaciones en este sentido se han centrado en la instalación de una nueva iluminación y en la reparación del suelo de cristal situado junto al paño de la muralla.