La Invisible vuelve a salir este sábado 3 de diciembre a las calles de Málaga para manifestarse contra una nueva amenaza de desalojo. El colectivo iniciará una marcha a las 11:30 horas que partirá desde la calle Nosquera, a las puertas de La Casa Invisible, y recorrerá tres plazas del centro de Málaga: Félix Sáenz, la Constitución y la Merced.

"En esta ocasión no se convoca una manifestación, sino una movilización novedosa con la idea de poner en escena que si tocan La Invisible tomaremos la ciudad", tal y como ha anunciado La Invisible en un comunicado.

A esa movilización se sumarán artistas locales como La Chachi y están invitados otras entidades como la Asociación de Vecinos del Centro Histórico.

Según explica a este periódico Carlos San Juan, miembro de este colectivo ciudadano, en las plazas habrá diversas actuaciones y también una representación teatral con marionetas con la que intentarán representar "el éxodo y la expulsión a las que estamos sometidos los vecinos del centro, incluida La Invisible".

"Va a ser una jornada de protesta en la que vamos a escenificar cómo nos afectan las políticas del actual ayuntamiento a los que no somos turistas o comerciantes", añade San Juan.

Imagen de una manifestación de La Invisible contra su desalojo Gregorio Marrero

Enésimo intento

El Ayuntamiento de Málaga volvió a pedir autorización de entrada en el edificio al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo N.º4 de Málaga en octubre.

Este nuevo intento se produjo después de que se desestimase la medida cautelar solicitada por el equipo jurídico de La Invisible para paralizar el desalojo de mayo, también este año, una medida que se basaba en un proceso contencioso-administrativo que continúa abierto desde 2018 entre la institución municipal y el colectivo ciudadano, relacionado con el estado de la cesión del espacio.

Manifestación de La Invisible contra su desalojo Gregorio Marrero

Esta medida cautelar solicitada por La Invisible paralizó el último intento de desalojo mientras la justicia deliberaba si admitirla a trámite o no aunque, finalmente, se ha desestimado por lo que el Ayuntamiento ha reactivado el proceso para acceder al inmueble por la vía judicial. «La irresponsable pretensión del alcalde Francisco de la Torre es más clara que nunca: acabar con un proyecto social y cultural consolidado con casi 16 años de trayectoria», critican desde La Invisible.