Son nueve los grupos de investigación de la Universidad de Málaga (UMA) que, bajo el auspicio del proyecto internacional 'EnBiC2-Lab' (Environmental and Biodiversity Climate Change Lab) trabajan juntos para avanzar en el estudio inteligente de la biodiversidad y la gestión sostenible de los ecosistemas, a través de la infraestructura virtual europea de e-Ciencia, tecnología e innovación 'LifeWatch ERIC'.

Con una financiación de once millones de euros procedentes de fondos europeos Feder, este proyecto, que comenzó en enero de 2019, se encuentra ya en la fase final, la de comunicar los resultados. Y para ello, los investigadores implicados en 'LifeWatch ERIC EnBiC2-Lab' se han reunido en dos sesiones de trabajo, una el 23 y otra el 30 de noviembre, en el edificio Ada Byron de I+D de la UMA.

Están coordinados por el vicerrector adjunto de Transferencia, el catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática José Francisco Aldana.

Los grupos presentes en 'EnBiC2-Lab' son KHAOS y ERTIS del Instituto de Tecnología e Ingeniería del Software 'Jose María Troya Linero'; el Centro Temático Europeo 'European Topic Centre on Spatial Analysis and Synthesis' (ETC-UMA); el de Bioinnovación 'Supercomputing and Bioinnovation Center'; y los grupos científicos de Aerobiología; Centro de Hidrogeología; Biogeografía, Diversidad y Conservación; Biodiversidad, Conservación y Recursos Vegetales y Laboratorio de Geomorfología y Suelos.

Así, José Francisco Aldana, Manuel Díaz, Dania Abdul, Emilio López, María del Mar Trigo, Bartolomé Andreo, Raimundo Real, Andrés Pérez y Damián Ruiz son los investigadores principales implicados en el proyecto, aunando áreas de conocimiento multidisciplinares como son agua, aire, fauna, flora, suelo, big data o supercomputación.

La Universidad de Málaga es la encargada de dar soporte a la parte TIC de toda la infraestructura europea de investigación que se está creando a partir de la convocatoria 'LifeWatch ERIC', aportando servicios de HPC (High Performance Computing) a través de su supercomputador 'Picasso' y de Big Data Analytics AsS (As a Service), mediante el desarrollo de herramientas y servicios en la nueve dentro del laboratorio de Big Data Analytics del Instituto ITIS.

Hasta el momento, se está trabajando para el desarrollo de herramientas software que faciliten la recogida y análisis de datos científicos, usando como escenarios de estudio tres espacios naturales andaluces, como son el Parque Nacional Sierra de las Nieves, los Alcornocales y Cabo de Gata.

Recientemente, ya se ha probado esta tecnología en una demostración en directo, en la que se aplicó estos desarrollos para el estudio de especies invasoras en Europa.

Analizar muestras de suelo o la calidad del agua, producir mapas de dispersión de polen, estudiar el movimiento de especies que están cambiando sus migraciones, catalogar la flora existente y crear mapas de bosques a partir de imágenes satélites son algunos de los fines que se persigue con este proyecto colaborativo.

Solución de un software homogéneo

En este sentido, los impulsores de 'LifeWatch ERIC EnBiC2-Lab' destacan su importancia, ya que permitirá el desarrollo de un software homogéneo para estudios amplios que vayan más allá de un país o frontera. "Los problemas que tenemos que abordar a nivel medioambiental son similares en diferentes regiones y, por ello, las herramientas necesarias también", explican.

"Conseguir una solución software capaz de adaptarse a las necesidades de computación de cada problema es esencial, así como ofrecer herramientas informáticas intuitivas para que las puedan usar los científicos, incluso en sus salidas de campo", han concluido.

LifeWatch ERIC es la infraestructura virtual europea de e-Ciencia para el estudio de la biodiversidad y la gestión sostenible de los ecosistemas que avanza en el conocimiento de temáticas relacionadas con el cambio climático, la desertificación o la escasez de agua y recursos naturales, entre otros grandes desafíos de carácter global.

Para ello, se desarrollarán una serie de entornos virtuales de investigación que permitirán crear modelos para prever los futuros escenarios de cambio global que se están dando en los sistemas biológicos.

Con sede central en Sevilla, cuenta con la participación de Bélgica, Grecia, España, Italia, Países Bajos, Portugal y Eslovenia como miembros de pleno derecho, siendo también candidatos y observadores que ya han mostrado su interés: Rumanía, Chipre, Ucrania, Israel, Eslovaquia, Suecia y Noruega, entre otros. Asimismo, tiene una amplia presencia y repercusión en el ámbito EU-Latinoamérica y Caribe, así como en EU-AFRICA en actividades de Green Deal también.