La patronal del fútbol español ha dado el primer paso hacia una nueva normalidad en los estadios de fútbol. Tal y como rige la pandemia, será imposible que las diferentes canchas españolas, y en particular La Rosaleda, luzcan como hace más de un año, cuando aún vivíamos ajenos al estallido y las terribles consecuencias del coronavirus. Tal y como adelantó la Cadena Ser en la madrugada de este martes, LaLiga quiere que a partir del próximo 9 de mayo, coincidiendo con el fin del Estado de Alarma, los aficionados vuelvan a acudir a los estadios

Así, los boquerones podrían por fin reencontrarse con su equipo, o más bien conocerlos de cerca después de la revolución vivida en el vestuario el pasado verano. Sin fechas aún confirmadas, los de Pellicer se medirán al Girona en la jornada intersemanal del 19 y 20 de mayo y cerrarían el último partido de la temporada también en casa, frente al Castellón, el fin de semana del 29 y 30 de mayo. Los otros dos partidos en los que el Málaga “sufriría” ser visitante con público en las gradas son las visitas al Carlos Tartiere para medirse al Real Oviedo y a Butarque para jugar contra el Leganés.

La propuesta principal ya está sobre la mesa y cuenta con el visto bueno del Gobierno, pero tendrá que ser estudiada por el Ministerio de Sanidad. Además, a sabiendas de lo mucho que puede cambiar la situación en el margen de solo unos días, también se está barajando una segunda opción en la que la apertura de los campos de fútbol quedaría reducida a las dos últimas jornadas.

A falta de la aprobación de Sanidad, en el primer supuesto podrían entrar, como máximo, alrededor de 5.000 espectadores dependiendo del aforo de cada estado. No obstante, esta cifra siempre quedará sujeta a modificaciones según la evolución de los contagios por zonas. 

Después de que la pasada campaña finalizase con las gradas vacías y que la presente se haya desarrollado casi en su totalidad bajo el mismo escenario, parece que finalmente se abre una pequeña ventana hacia el fútbol como siempre se ha entendido, entre camisetas, bufandas y cánticos en la grada. Mejor sumar mascarillas y distancia social que seguir los partidos a través de una pantalla.