Aleix Febas ha sido el último jugador en incorporarse a la plantilla y ya está totalmente integrado. El centrocampista pasó por los micrófonos de Radio Marca Málaga y aseguró estar con «mucha ilusión y muchas ganas de demostrar el nivel». «Muy contento con el recibimiento de la afición y de los compañeros», dijo el nuevo jugador blanquiazul.

El futbolista cedido por el Mallorca ya pudo debutar en el encuentro contra el Sporting. «La verdad es que creo que el equipo hizo méritos para ganar. En la segunda parte empujamos más y merecimos ganar. Estoy muy contento con mis primeros minutos. Rápidamente me entendí con mis compañeros. Tengo muchas ganas. Llevo dos años que no me han dado continuidad. Desde que salió la oportunidad de venir aquí me pareció muy bien. Tengo mucha ilusión y ganas de demostrar», explicó.

Entre otras cosas, fue preguntado por sus primeras conversaciones con su nuevo míster, José Alberto: «Me dice que sea yo mismo. Me gusta estar en contacto con balón, y yo agradezco que me lo diga porque un jugador como yo es lo que quiere escuchar además de ajustarme a lo que hay que hacer a nivel táctico en ataque y defensa».

Febas acaba de aterrizar en Málaga y ya se habla de su continuidad en el club. El acuerdo de cesión con el club bermellón incluye una opción de compra. «Llevo dos semanas solo aquí, estoy encantado. Cuando salí en enero de mi anterior equipo decidí eso para ver si se pudiera dar el día de mañana. Dependerá de mi rendimiento y de lo que quiera el Málaga. Es algo que a mí obviamente me gustaría», aseguró.

El nuevo futbolista del Málaga expresó las ganas que tenía de recalar en el Málaga, pese a tener otras ofertas: «Tenía al Huesca y otros equipos que están arriba en la clasificación. Mi representante y yo teníamos claro que quería venir a Málaga. Hicimos fuerza para que el anterior club decidiera el Málaga. Hubo buena sintonía con Manolo Gaspar desde antes de empezar el mercado. Hablé con José Alberto y me transmitió cosas que me interesaba. También el club como entidad y la ciudad me llamaban para venir aquí».