Los episodios de olas de calor que afectan a España y el incremento constante de los precios de la gasolina han provocado una reacción directa: cada vez, más personas buscan cómo poner el aire acondicionado en su coche a la vez que ahorran gasolina. 

La climatización en el vehículo es importante: el exceso de calor puede provocar una pérdida del 20% de los reflejos al volante según la Dirección General de Tráfico y, a consecuencia de ello, aumentar el riesgo de sufrir accidentes al volante por el exceso de calor. 

Al mismo tiempo, el combustible ha experimentado un crecimiento interanual del 55% para la gasolina, y un 64% para el diésel, según los datos de Facua.

El aumento del consumo de aire acondicionado sumado al incremento de los precios del combustible puede provocar que algunas personas vean disparado el gasto en combustible a final de mes y busquen trucos para reducirlo o compren aires acondicionados portátiles.

Para evitar sorpresas al llenar el depósito, los expertos en ahorro energético y economía doméstica recomiendan incorporar a la rutina diaria en la conducción algunos de estos trucos para ahorrar gasolina sin prescindir del aire acondicionado: 

Limpia los filtros del aire acondicionado

El gasto de gasolina en el coche cuando ponemos el aire acondicionado se dispara si no realizamos un mantenimiento adecuado y periódico de los filtros del aire acondicionado. 

La repercusión del mal estado de los filtros en el consumo de combustible se debe a que, a causa de la suciedad, el sistema climático no consigue enfriar correctamente la cabina del automóvil. 

Deja una ranura de la ventanilla abierta

Esperar 5 minutos desde que encendemos el aire acondicionado hasta que cerramos las ventanillas por completo es uno de los trucos que más nos pueden ayudar a enfriar el coche rápido y reduciendo el gasto de gasolina al máximo. 

Con esta estrategia, mientras el aire frío llena la cabina del automóvil, el aire caliente va saliendo por el resquicio de la ventanilla. 

Aparca a la sombra

Elegir correctamente el lugar donde aparcamos el vehículo es uno de los factores que más influirá en el tiempo que tarda el coche en alcanzar una temperatura óptima y, por tanto, la cantidad de gasolina que utilizamos para enfriarlo. 

Algunas estrategias para proteger el vehículo del sol, especialmente en las horas más intensas son: 

  1. Buscar un aparcamiento cubierto
  2. Utilizar un tapa-lunas
  3. Buscar un árbol o la sombra de un edificio 

Pon el aire entre 22 y 26 grados

La práctica que dispara más el consumo de gasolina al poner el aire acondicionado es bajar la temperatura por debajo de los 22 grados. Aunque es importante que el conductor esté cómodo y fresco al volante, es fundamental recordar que a mayor esfuerzo climático, mayor consumo de gasolina. 

Según la ciencia, la temperatura ideal para el aire acondicionado está entre los 23 y 25 grados. 

Airea el coche

Poner el climatizador en cuanto montamos en el coche puede provocar que, en los primeros minutos, respiremos el aire caliente que ya se encontraba previamente. Por ese motivo, es recomendable que ventilemos el automóvil durante, al menos, 5 minutos. 

Al igual que aparcando a la sombra, si aireamos el coche antes de encenderlo, partiremos de una temperatura inicial menor y, por tanto, evitaremos gastar tanta gasolina para enfriar el coche. 

Apaga el aire antes de encender el coche

Encender el coche con el aire acondicionado encendido es una de las prácticas que más aumentan el consumo de gasolina para climatizar el coche, ya que el sistema del vehículo todavía se encuentra en una fase preliminar. 

Para evitar disparar el consumo de combustible al encender el coche, lo mejor es que después de ventilar lo encendamos y esperamos a subir un poco la velocidad y, entonces, poner el aire. 

Consejo final: planificar la recarga de gasolina

Ahorrar gasolina es todo un reto, sobre todo cuando tenemos que poner el aire acondicionado debido a las olas de calor y el aumento de las temperaturas en verano. 

Uno de los consejos más sencillos es, simplemente, buscar la gasolina más barata y evitar imprevistos que pueden disparar el precio por litro.