30 años «resilienciando»

A Sánchez, con sus ministros, asesores y consejeros, le pasa lo que al niño repelente al que, cuando llegaban las visitas, sus papás le decían «Pepito, recita para que te oigan estos señores» y Pepito recitaba. A Sánchez quienes le rodean le dicen «sal en la televisión y di unas chorraditas, para que te oigan los españoles» y va Sánchez y las dice aunque sea disfrazadas de homilía resiliente. Sánchez no tiene demasiado sentido del humor pero de lo que adolece claramente es de sentido del ridículo. Tener el panorama interno que tiene, provocado en gran parte por él, y dedicarse a «homiliar» sobre lo que va a pasar en 2050, es tener una vocación de hacer el ridículo tipo Mr. Bean, al que dicen que en lo físico se parecía Zapatero, pero es que a Sánchez solamente le falta mandarse a sí mismo las felicitaciones navideñas y hacerse el sorprendido. Como todos saben, el gran problema que los españoles tienen ahora y aquí, es lo que va a ocurrir dentro de 30 años. Y Sánchez, siempre pendiente del bienestar de sus compatriotas, no se contenta con hacer desaparecer el paro, con arreglar la economía, con vencer a la pandemia, con vacunar a todos en un tiempo récord, con formar una coalición de gobierno eficaz y ejemplar, con poner a la educación en la cúspide mundial, con mantener a España en la elite de la diplomacia, con nombrar ministros a los mejores, con solucionar el problema de Cataluña, con mantener las mejores relaciones con ayuntamientos y autonomías... e infinitos etcéteras. Jesús Martínez Madrid málaga ¿ BIDEN NO NOS QUIERE ? Estoy muy pero que muy triste, más que triste desconsolado, desesperanzado, afligido y apesadumbrado. Me siento así porque he leído y escuchado en varios medios que el presidente de Estados Unidos parece que no nos quiere. Sinceramente, no me lo puedo creer, es muy fuerte, demasiado fuerte. Si de mí dependiera otro gallo cantaría, pero hay que hacer algo para que venga, para que nos visite, para que se haga la foto con nuestro presidente, que tampoco sería pedirle mucho. Y si no viene pero va a las cumbres de la OTAN, del G7 o de la UE, que al menos se haga esa foto aunque sea en un pasillo de cualquiera de ellas a las que sea invitado Pedro Sánchez. No creo que sea mucho pedirle. Si se va a dar una vuelta por Europa y va a reunirse con casi todos los mandatarios europeos, que al menos se haga una foto, una simple foto, ¡qué menos Mr. Biden, qué menos!

Enrique Stuyck Romá. Málaga