EL PRIMO DE ZUMOSOL, UCRANIA Y DOMBÁS

Hay un vecino en mi comunidad que es miembro de una banda de malhechores. Durante 8 años ha estado bombardeando a todos los moradores del edificio. Las bajas son cuantiosas. Los desperfectos incontables. Los sufrimientos innumerables. Muchos cayeron, algunos se fueron y otros resistimos. La ley no nos hace caso. Después de reunirnos en una junta de vecinos, acordamos pedir ayuda al «primo de Zumosol» y éste nos la está brindando. Todos en la comunidad queremos vivir en paz. La opción es que el edificio pase a manos de este potente señor o caer en las garras de los delincuentes. Al ver éstos la nueva situación, por diferentes medios están intentando anular el resultado de la junta. Por otra parte, éstos forajidos nos piden que nos retractemos de la votación, que huyamos, que pasemos a sus filas. Pretenden hacer creer al mundo entero que el musculoso señor que nos está ayudando a salir del infierno en el que ellos mismos nos metieron durante 8 años, es algo peor que él mismo. ¿Usted, señor lector, qué nos aconseja? Por cierto, la situación que estamos viviendo en mi comunidad, ¿no tiene cierto parecido a lo que está sucediendo en Jersón, Zaporiyia, Lugansk y Donetsk?

Venancio Rodríguez Sanz

Málaga