Tras la destitución de Luis Casimiro del banquillo del Martín Carpena, dinamitada por las derrotas en Eurocup ante Joventut y Mónaco, el pasado 21 de enero Fotis Katsikaris se convertía en su relevo al frente del Unicaja. Muchos altibajos, objetivos incumplidos, la ausencia en las gradas de la afición, alma del equipo... El entrenador griego sabía la complicada situación en la que llegaba y el difícil escenario en el que se movía para tratar de revertir la situación vivida de septiembre a enero.

Con un equipo con la moral un tanto mermada, el recién llegado Katsikaris tuvo que acelerar el periodo de adaptación. Aún así, le costó un poco arrancar y conseguir su primera victoria como entrenador cajista. El primer compromiso de Liga Endesa ante el Coosur Real Betis se saldó con una ajustada derrota malagueña (78-75), justo después vendrían los determinantes choques europeos ante el Nanterre. El primer mal resultado (83-92 en el Carpena) puso muy cuesta arriba la permanencia de los verdes en el torneo continental con un 0-3 que remontar, pero solo unos días después, perder en territorio francés (80-74) se convirtió en el adiós definitivo cajista a su periplo internacional.

También en el mes de febrero llegó la clásica Copa del Rey. Unicaja se clasificó para disputarla, pero su primer rival fue el Barcelona de Jasikevicius. Los blaugrana vencieron al club de Los Guindos tras una prórroga y un final del partido muy polémico en el que los árbitros no pitaron una falta sobre la bocina a Tim Abromaitis que impidió el paso de los verdes a «semis».

Después, el Unicaja ha ido tomando un camino irregular, ganando a Fuenlabrada, Estudiantes, Gran Canaria y Obadoiro, pero cayendo ante San Pablo Burgos, Tenerife o Zaragoza. Sin olvidar que al vaivén estrictamente deportivo de los de Katsikaris, este año también hay que sumarle muchas lesiones y los desajustes en el calendarios y en las planificaciones de los equipos por los casos de coronavirus que han ido afectando a prácticamente todos los equipos de la ACB.

Pero si la inestabilidad deportiva no fuese ya suficiente, la incorporación del griego ha coincidido con cambios en lo institucional. Primero, Eduardo García dimitió como presidente del club de Los Guindos, pero hay muchos más frentes abiertos: Katsikaris acaba contrato a final de campaña -aunque no se descarta su continuidad- y Manolo Rubia dejará de ser el director deportivo el próximo verano. Asimismo, el presupuesto para el equipo de la próxima temporada está a la espera de que se produzca una reunión entre Unicaja Banco y la Fundación, dueña del club. Ni presidente, ni presupuesto, ni director deportivo... Mientras tanto, Katsikaris seguirá en la lucha por un puesto en el play off de la ACB.