El Unicaja cosechóo ante el Joventut la primera derrota de una pretemporada que ya ha agotado sus cinco duelos previstos (73-57). Justo a siete días del inicio de la competición liguera, esta final del torneo EncestaRías de Vilagarcía de Arousa ha conseguido bajar de la nube a los de Fotis Katsikaris.

Además, las malas noticias no suelen llegar solas. A la falta de concentración que mostró el cuadro verde en defensa, especialmente en el arranque de cada mitad, hay que añadirle la lesión que sufrió Darío Brizuela cuando se acercaba el descanso. Problemas en el tobillo para el vasco que habrá que esperar para saber su diagnóstico final.

No fue el mejor día para ver si Alberto Díaz va recuperando el ritmo. Tampoco para sacar conclusiones sobre el verdadero poderío del nigeriano Eric, a la hora de cerrar el rebote. En pleno carrusel de cambios y de variantes, que es de lo que se trata a estas alturas del verano, la escuadra malagueña se dejó llevar por diferencias que incluso superaron la veintena de puntos.

Pintaba todo muy bien hasta este domingo. Cuatro partidos ganados frente a rivales de entidad. E incluso se resolvió a favor la igualada prueba de fuego que representaba la semifinal de esta sexta edición del torneo gallego (82-89), ante uno de los anfitriones como el Obradoiro que será el primer rival liguero, el próximo domingo en el Carpena.

Esta vez Katsikaris dispuso de inicio a los norteamericanos Cole y Abromaitis, con Brizuela, Bouteille y Eric en un quinteto titular que tardó mucho en arrancar. Sobre todo faltó acierto en ataque, el mismo que con dos triples de Paul puso al Joventut con seis puntos de renta (10-4). En esos primeros compases, las réplicas anotadoras las ponía bajo el aro el nigeriano Eric. Pero no eran suficientes. 

El conjunto catalán cerró el primer cuarto con 21 puntos en su casillero, mientras que sólo un par de triples de Bouteille y Barreiro evitaban una mayor sangría. No obstante, hubo reacción. Jaime Fernández encadenó seis puntos consecutivos y, con otros cuatro de Abromaitis, se alcanzó un empate provisional al 29.

Fue un espejismo. Ya con Brizuela fuera de combate, el Joventut aprovechó dos errores defensivos para poner el 36-31 que al descanso reflejaba el tanteo. Y fue la antesala de un doloroso tercer cuarto para el Unicaja. El parcial del inicio de la segunda mitad fue de 14-2 tras un nuevo triple de Paul (50-33).

Ahí murió la final. El atasco ofensivo para los cajistas era de tal magnitud que, después del 54-37 con el que comenzó el último cuarto, el conjunto dirigido por Carles Duran aún prolongaría un poco más su recital (62-40).

Con esos 22 puntos, Francis Alonso entró en escena para anotar un par de triples que recordaron su buena participación en la semifinal ante Obradoiro. Pero el cúmulo de desaciertos tanto en ataque como en defensa impidió siquiera maquillar algo más un marcador que abre serias dudas de cara a la primera gran cita del presente curso.

FICHA

Joventut: Vives (6), Busquets (0), Paul (11), Willis (6) y Helmanis (6) - 5 inicial- Ribas (9), Brodziansky (14), Ventura (6), Feliz (11), Parra (2) y Maronka (2).

Unicaja: Cole (4), Brizuela (0), Bouteille (12), Abromaitis (6) y eric (7) -5 inicial- Fernández (9), Barreiro (7), Díaz (0), Alonso (8), Guerrero (0), Nzosa (4) y Vicedo (0).

Parciales: 21-12, 15-19, 18-6 y 19-20.

Árbitros: Miguel Ángel Pérez, Vicente Bultó y Esperanza Mendoza

Incidencias: Pabellón Fontecarmoa.