Ibon Navarro se mostró satisfecho al final del partido y valoró positivamente el esfuerzo de los jugadores del Unicaja en los momentos importantes: "La profundidad de banquillo fue muy importante para controlar el final del segundo y del cuarto cuarto. Pudimos llegar al final más frescos para poder tomar mejores decisiones. Aunque parecía que no conseguíamos sentenciar el encuentro con las pérdidas. Ganar al Dinamo Sassari (76-87) siempre es muy difícil y quiero felicitar a mis jugadores y al equipo".

"Este es el cuarto partido que jugamos en diez días y el banquillo era muy importante. Controlamos el segundo cuarto con un parcial de 18-28 y el último con 13-18. Los dos equipos cometimos muchos errores, pero la forma en la que rompimos el partido fue importante para llegar así al final", insistió el técnico del Unicaja sobre el valor del banquillo.

Augusto Lima, por su parte, enfatizó en el cambio de energía de los jugadores: "Creo que empezamos el partido sin energía y ellos lo hicieron mejor que nosotros. Con la segunda unidad sí que pusimos más energía e igualamos el tono. Lo más importante era comenzar con una victoria aquí ante un rival complicado fuera de casa".