La Junta de Andalucía pasó por alto el polémico audio del vicepresidente Juan Marín -quien dijo en julio en una reunión de Cs que "no interesa aprobar un presupuesto en un año electoral"- e insistió en su "firme voluntad de negociar" para aprobar los presupuestos. Ese fue el mensaje que se trasladó en la comparecencia semanal tras la reunión del Consejo de Gobierno en una intervención conjunta protagonizada por el portavoz de la Junta de Andalucía y consejero de la Presidencia, Elías Bendodo, y el consejero de Hacienda, Juan Bravo. En esta ocasión, Bendodo no estuvo acompañado por Marín ni por otro consejero de Cs. Eso sí, el portavoz de la Junta no dudó a la hora de señalar al PSOE: "El Gobierno de Andalucía, que es una única voz, quiere que haya presupuestos a toda costa, eso es lo que quieren desde el presidente hasta el último consejero; si el PSOE lo que buscaba era una excusa para presentar la enmienda a la totalidad ya la tiene o cree que la tiene: una conversación interna de un partido político datada en julio cuando las circunstancias económicas y del propio presupusto eran otras, qué casualidad que esa grabación salga precisamente hoy", expresó Bendodo.

El consejero de la Presidencia le pidió al PSOE que deje "las cortinas de humo" y reiteró que "si realmente quieren aprobar el preuspuesto, su nuevo líder solo tiene que dar la orden". Por su parte, Juan Bravo le buscó una explicación al audio de Marín y recordó que "en julio entramos en crisis porque se le comunicaron 15.000 millones de euros menos a las comunidades autónomas, de los que 2.300 dejaban de venir a Andalucía". "En ese contexto se pueden tener dudas sobre el presupuesto", dijo Bravo con la intención de "restarle importancia" al comentario de Marín.    

Elías Bendodo insistió en que "la aprobación o no del presupuesto para 2022 de la Junta de Andalucía no condiciona el calendario electoral". "La vocación del Gobierno del cambio sigue siendo agotar la legislatura, no se plantea un adelanto electoral", recalcó Bendodo. "Aunque este presupuesto se puede prorrogar seguimos haciendo el llamamiento de que cuatro presupuestos en cuatro años es el mensaje de estabilidad que necesitan los andaluces", dijo el portavoz del Gobierno andaluz antes de admitir que la falta de apoyos parlamentarios puede condicionar la decisión de convocar elecciones: "La actitud del resto del arco parlamentario y nuestra capacidad para convercerlos de la necesidad de apoyos será fundamental", apuntó.

Eso sí, Bendodo repitió que "el Gobierno andaluz está volcado en la negociación para sacar adelante el presupuesto". "La vocación del Gobierno es de cuatro años de legislatura con cuatro presupuestos, y este tiene que ser aprobado porque es el presupuesto para la recuperación económica de Andalucía y prevé una subida de las inversiones en sanidad y educación o la creación de 130.000 puestos de trabajo", afirmó.

Al igual que viene haciendo en las últimas semanas, Bendodo exigió una reflexión al resto de grupos políticos para que apoyen "unos presupuestos a los que no se les puede decir que no". "Si no se aprueban, los andaluces no perdonarían este error histórico y van a tomar nota", agregó.

Posteriormente, el consejero de Hacienda, Juan Bravo, tomó la palabra tras introducir un matiz para dejar claro que su intervención estaba prevista desde unos días antes y no ha sido motivada por la polémica que ha puesto el foco sobre el vicepresidente Junta: "Creo que las negociaciones presupuestarias están hoy más de actualidad que nunca", dijo Bravo antes de insistir en que este Gobierno sigue en su afán "para lograr que Vox facilite la aprobación y vea que los presupuestos son buenos para esta comunidad".

En su resumen de las conversaciones mantenidas con otros partidos, la negativa de Unidas Podemos y las críticas de Vox dieron paso a una nueva reunión celebrada este mismo 15 de noviembre con con el PSOE, que presentó una batería de diez medidas "que en algunos casos pueden llevarse a cabo y en otros les pedimos que aportaran otro documento con las posibilidades para obtener los recursos económicos". "Nos levantamos con una posición que podría estar más cerca del acuerdo pues hemos pasado de un documento de 67 medidas a otro de 10 medidas", relató Bravo antes de detallar que una de las exigencias socialistas era el de mantener trabajando en el SAS a los 8.000 empleados que no han sido renovados. "En el primer documento que nos remitieron no se hizo ninguna mención a los 8.000 sanitarios, se ha puesto después", añadió Bravo.

Juan Bravo, tras el Consejo de Gobierno. L. O.

El consejero señaló que "hasta el día 24 se va a tratar de seguir llevando cabo esta negociación". "Nuestra firme voluntad para negociar los presupuestos sigue ahí, los presupuestos no son un capricho de este Gobierno sino una necesidad para los andaluces porque son los presupuestos de la sanidad, la educación y las políticas sociales; nosotros hemos sido quienes hemos llamado a las formaciones políticas, otros grupos no nos han llamado a nosotros para hablar de los presupuestos", aseveró.

Bravo no escatimó guiños a Vox y, aunque respetó su descontento actual, apeló al deseo de "que entiendan nuestra posición aunque ahora mismo están en no aprobar los presupuestos". "La otra vez lo conseguimos el último día, Vox ya ha apoyado otros tres presupuestos y ha sido muy útil para este Gobierno", espetó para volver a la pretensión del Gobierno andaluz de que "Vox vuelva a estar también con estos presupuestos". "Por eso, nuestras conversaciones están centradas en el PSOE y en Vox; son los presupuestos de la transformación y Andalucía no debe dejar pasar ese tren", dijo Bravo.

Además, el consejero de Hacienda se enrocó en su certeza de que se está haciendo "todo lo posible" para alcanzar un acuerdo sobre los presupuestos y se está cuidando el tratao dispensado al resto de grupos: "No hemos sido opacos como decían y nos han dado ultimatums, nosotros no le hemos dado un ultimatum a nadie ni hemos dicho que las medidas que nos han planteado son de la señorita Pepiu, como han dicho de las nuestras", expuso el consejero de Hacienda. 

El PSOE rompe las negociaciones y Vox insiste en el adelanto electoral 

La publicación del audio de Juan Marín suscitó una amplia cadena de reacciones políticas. Incluso, el PSOE lo usó como detonante del ‘efecto dominó’ que le llevó a romper la negociación del presupuesto y cualquier tipo de conversaciones con el Gobierno andaluz de PP y Cs para prestarle el apoyo parlamentario que le falta cuando no se lo aporta Vox. Además, los socialistas presentarán una enmienda a la totalidad de las cuentas andaluzas cuando sean sometidas a su debate parlamentario.

Así lo manifestó la portavoz del grupo socialista en el Parlamento de Andalucía, Ángeles Férriz, quien calificó de «tremendo» el testimonio de Marín y sostuvo que este hallazgo le da la razón al PSOE andaluz: «Lo hemos dicho desde el principio, nunca quisieron pactar y todo ha sido la burda mentira de un Gobierno tramposo; han jugado con el PSOE, con Andalucía y con sus presupuestos porque no podían dejar que el PSOE de Andalucía fuera útil». A juicio de Ángeles Férriz, «mientras hay muchos y muchas andaluces pasándolo mal, Moreno Bonilla está con el tacticismo político y eso es intolerable». 

Por su parte, el portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Manuel Gavira, exigió la dimisión de Juan Marín e insistió, como viene haciendo su formación en las últimas semanas, en la necesidad de forzar un adelanto electoral con un claro mensaje dirigido a Ciudadanos: «El vicepresidente de Juanma Moreno ha demostrado pensar únicamente en los intereses de un partido que ya está muerto; el Gobierno de Andalucía debe convocar elecciones inmediatamente». 

Por otro lado, la reacción de Unidas Podemos fue una de las más tempraneras. La secretaria general de Podemos Andalucía, Martina Velarde, expresó su indignación en cuanto tuvo conocimiento del audio y hasta pidió la dimisión inmediata de Juan Marín: «Hoy nos despertamos con unos audios del Gobierno andaluz que son infames y en el peor momento en décadas no quieren aprobar los Presupuestos como estrategia electoral; juegan con el pan de los andaluces porque su objetivo no es Andalucía, sino sus sillones». 

Asimismo, el coordinador de IU en Andalucía, Toni Valero, denunció que «Juan Marín afirma que los presupuestos de PP y Cs traen recortes para Andalucía y que el ‘diálogo’ que pedían era una farsa». «Además de la grave irresponsabilidad cuando nos jugamos la recuperación económica, admiten que instrumentalizan Andalucía para sus intereses electorales», agregó Valero.