Antonio Banderas ha tenido uno de los discursos más emotivos de los últimos tiempos en el comiendo de los Premios Goya 2021 con el que nos ha dejado completamente pegados a la pantalla y comenzaba con estas palabras: "Mi primer pensamiento va dirijo a mi familia del cine, los nominados, los verdaderos protagonistas de esta noche, que desgraciadamente no están aquí, pero sí en este escenario. Aunque sea de forma telemática bienvenidos a todos, a Málaga y a este teatro que es vuestra casa. Es difícil concentrar tanto talento en un escenario".

El actor ha asegurado echar mucho de menos a todos los nominados en ese gran teatro del Soho CaixaBank de Málaga: "Creedme, se os echa de menos, mucho. Sabéis muy bien que no hay mayor pesadilla que la pesadilla de las salas vacías y además no os podéis imaginar la ilusión que nos hacía recibiros en nuestro teatro por primera vez".

Y por supuesto no ha podido evitar recordar los duros meses de la pandemia donde la cultura ha sido protagonistas en nuestras casas: "Durante estos meses largos de pandemia no he dejado de preguntarme cuál era mi papel, el papel del mundo del cine frente a la cantidad de acontecimientos que se nos venían encima como un tsunami. Somos contadores de historias y eso es lo que haremos".

"Quizás haciendo ese esfuerzo de entender las cosas terminemos dando sentido a las contradicciones con las que nos hemos visto obligados a vivir. Dejar testimonios de lo vivido puede ser nuestra aportación, no nos eleva a la categoría de esenciales, pero si necesarios, o a la categoría de los que quieren arrimar el hombro".

Antonio Banderas ha pedido un minuto de silencio por todas aquellas víctimas de la coronavirus y para ello ha reunido a todos los profesionales que hoy trabajan en la gala de los Premios Goya 2021: "A los compañeros que participan desde casa y a los espectadores de la gala, técnicos... os pido que os unáis a esta muestra de respeto y que lo hagáis desde este momento".

Y ha terminado con unas palabras preciosas recordando el inicio de este gran teatro: "Dicen que para vivir la vida hay que mirar hacia adelante, pero para entenderla hay que mirar atrás. En este escenario se levantó el primer cine de Málaga y recibió el nombre de 'Cine Pascualini', fue destruido en dos ocasiones, la primera por una bomba y la segunda por un incendio. Esta pequeña historia encierra una metáfora que nos puede dar una clave para afrontar la vida: caer y levantarse, renacer de las cenizas y continuar hacia adelante".