Las instalaciones de La Opinión de Málaga, en la céntrica calle Salvago de la capital costasoleña, fueron la sede el pasado miércoles de un desayuno de trabajo en el que se analizó el presente y el futuro del Deporte Base en la provincia de Málaga y que contó con la participación de Laura Moreno, la directora de Área de Educación, Juventud y Deporte de Diputación de Málaga, junto con los representantes de las federaciones de distintos deportes, como Ricardo Bandrés, vicepresidente de la Federación Andaluza de Baloncesto y delegado en Málaga, Enrique López Cuenca, presidente de la Federación Andaluza de Atletismo y vicepresidente de la Española, y Sebastián Cervantes, delegado del Comité Andaluz de Entrenadores de Fútbol de Málaga .

Moderada por el jefe de Deportes de este diario, Emilio Fernández, y con el patrocinio del Área de Educación, Juventud y Deporte de la Diputación Provincial de Málaga, la mesa redonda fue un interesante intercambio de ideas en el que se analizó cómo ha afectado el COVID estos últimos 14 meses al deporte no profesional en nuestra provincia, cuál es su actual estado y, sobre todo, cuáles son las perspectivas de cara al futuro inmediato.

Un sentimiento común emanó de todos los participantes y es que ha sido el año más duro para este sector, al igual que para muchos otros, pero que lejos de trabajar menos por aquello del parón de todas las competiciones y actividades no esenciales, han tenido que dar lo máximo de ellos mismo para encontrar soluciones que garantizaran la viabilidad de clubes y competiciones. La sensación general, pasados estos 14 meses, es de orgullo por haber sabido seguir adelante, con todos los protocolos, medidas y restricciones necesarias, pero siempre dando pasos al frente.

Así lo expresaba Enrique López Cuenca: «Después de un año tan complicado hemos vivido un efecto rebote, las escuelas de atletismo están saturadas. Un deporte al aire libre e individual te permite cierta flexibilidad, ha venido gente de otras disciplinas y tenemos más licencias que nunca». Sebastián Cervantes también se felicita porque el fútbol fue uno de los primeros deportes en tratar de volver a la «normalidad»: «La FAF ha sido un ejemplo a seguir para España retomando las competiciones en verano como prueba para lo que viniera después».

Laura Moreno pone el foco en cómo el deporte base se ha consolidado como parte de la estructura económica de Málaga. «A pesar de que no hubiera público, solo con la afluencia de los participantes y organizadores de los eventos ha sido suficiente para reactivar sectores paralelos como el de la hostelería, que se encontraba al límite por la falta de turismo y las restricciones».

Los participantes de la mesa coinciden en que lo que se ha logrado surge de la buena colaboración entre las instituciones públicas y las federaciones, ya que como apuntan Ricardo Bandrés y López Cuenca: «Las federaciones hacen funciones públicas delegadas, promocionan el deporte. Como la administración no tiene capacidad delegan en las federaciones», explican.

Esta colaboración, en la que la Diputación de Málaga se ha involucrado desde el primer momento, ha resultado clave para poder salir adelante. «Las federaciones nos lo han puesto fácil para trabajar. Poco a poco se vio la situación y que había que poner dinero para paliar las situaciones que vendrían después a clubes y deportistas. En la Diputación no lo dudamos que teníamos que ayudar», comenta Laura Moreno. «Lástima que no haya dos o tres diputaciones en Málaga», añade López Cuenca.

Estos meses han servido para adquirir experiencia y para aprender de cara al futuro. Una de las principales reivindicaciones que se demandan desde el sector es que el deporte sea considerado una actividad esencial, «algo que habría acelerado mucho el proceso de vuelta después del confinamiento en marzo», como reconoce Bandrés. A esta reivindicación se le suma la necesidad de una legislación que proteja al sector, algo en lo que todos participantes están de acuerdo. Cervantes lo explica: «La legislación actual no contempla una regulación especial para el deporte base, por lo que aquellos que trabajan en el sector se considera voluntariado y eso genera muchos problemas». López Cuenca añade que «es una actividad difícil de compaginar, no hay dedicación exclusiva. Hay que reformar el modelo de voluntariado, hace falta una regulación que permita financiarlo». Bandrés añade como ejemplo de problema añadido al no tener esa catalogación de «actividad esencial» el de la la limitación horaria que impedía una flexibilidad horaria para los entrenamientos: «Los mayores de 16 años solo podían entrenar hasta la 6 de la tarde y fue muy difícil organizarlo todo».

Más infraestructuras deportivas públicas: El Carpena, inaugurado hace 20 años, fue lo último que se construyó en este sentido

Otro de los puntos importantes que se trató durante la charla es la falta de infraestructuras deportivas en Málaga. Ya han pasado 21 años desde que se inauguró el Carpena y después de este no se ha construido nada más, solo se han hecho arreglos a lo que ya había, algo que se ha demostrado como insuficiente para el volumen del sector. «Hay municipios más preparados que Málaga capital, como Mijas y Alhaurín. Al final hay eventos que tenemos que hacerlo en sitios privados porque los pabellones públicos no reúnen las condiciones necesarias. Málaga capital tiene un déficit de instalaciones deportivas públicas», apunta Bandrés. No se reclaman pabellones para que se jueguen dos o tres partidos los fines de semana, sino que son espacios para dar cabida a clubes de diversas disciplinas, actividades para mayores y eventos que requieran un espacio amplio cubierto.

Otra de las lecciones aprendidas durante esta etapa ha sido la necesidad de replantearse el modelo de formación. Por ejemplo, la de entrenadores de baloncesto corre a cargo de la Federación Andaluza. «Los cursos son federativos no académicos, el siguiente paso es que pudieran ser no presencial más que presencial. Llevamos una batalla de un año para sacar el 100% online, no hablo de saltarnos la legislación sino de ser más flexibles. Somos aliados de la Junta de Andalucía y hay que dar más pasos en la formación», afirma Bandrés. Aunque Sebastián Cervantes, apunta otra opción, que el curso no debería ser 100% online, sino que la semipresencialidad es el modelo ideal para él. «El contacto presencial, aunque mínimo, yo sí lo veo necesario».

En un ambiente distendido, el desayuno de trabajo dio para mucho. El estado de salud del deporte base parece bueno, pero hay reivindicaciones y reformas de cara al futuro que tendrán que afrontarse para seguir evolucionando. La ayuda de la Diputación de Málaga está, como hasta ahora, asegurada.