No sabe uno cuando van a dejar de existir los periódicos tradicionales, pero lo cierto es que como escenario de novelas o películas son inmortales. Imperecederos. Todo un género. Una redacción es un cosmos poblado por gente en alta proporción poco convencional. Un sitio donde se cuecen, viven y producen historias de todo tipo. Jesús Ruiz Mantilla, periodista santanderino de larga trayectoria en El País, con varios libros exitosos a sus espaldas, ha vivido ese magma, ese día a día, ese frenesí de la actualidad en un diario y las tensiones y relaciones que entre los compañeros de trabajo se generan. Los personajes son muy arquetípicos, sobre todo los periodistas, pero es un tipismo consciente, un retrato de gente auténtica y apasionada. Pero para no caer en el vulgar cliché, Mantilla se sale de la acción, interpela al lector, juguetea con la acción y nos proporciona mucha información adicional. Incluso sobre cómo va a escribir la trama. Ya lo dice al inicio, que va a tutear al lector, que va a liberarse de corsé y que va a presentar al primer personaje «fingiendo un inicio de novela». Hay bastantes subtramas, unas más atractivas que otras y en general el libro se lee amenamente pese a su longitud. Es una obra coral que habla de los retos del periodismo, de su relación con el poder. De su precariedad y de la mucha entrega que requiere. También de la tensión que se genera por conseguir audiencia o de cómo las grandes cabeceras, en este caso El Plural, trasunto de El País, se vuelven dependientes de la publicidad institucional. O luchan por no serlo. Y ahí tenemos a Sarabia, cincuentón que no renuncia al tacto en papel, periodista clásico, sabueso, ratón de redacción. Y Luz, milenial, community, tuitera, casi hija de la marginación y con una madre con problemas con las drogas. La lía parda con un tuit sobre el presidente en la cuenta corporativa del diario. Y eso que al principio todos celebran su ocurrencia... Ambos, ella y Sarabia, son las dos caras de la profesión. Está también el director y su relación con un futbolista de élite; la mujer brillante que asciende mientras su marido, compañero de redacción, se queda estancado. El típico administrador pelín cagón con el poder y deseoso de que el diario no moleste mucho y una amplia galería de personajes a los que Ruiz Mantilla trata mejor o peor. Para que queden claras algunas cuestiones, lo afirma rotundo en un pasaje de la obra: «Esto no es un reportaje, ni una crónica. Aunque puede que acabe como ambas cosas a la vez, por ahora se trata de un testimonio íntimo y doliente, vivo y lleno de esperanza. Deseo que se tome como el relato de lo que hemos sufrido, gozado, defendido. De lo que hemos visto derrumbarse; de lo que otros, a partir de ahora, deben volver a levantar. Aun así, perdonad que entre y salga de los personajes a mi antojo». Y bien que lo hace. Pero no todo es solemne y la gran virtud es que hay dos niveles de lecturas. Si el futuro del periodismo le importa una higa al lector, gozará sin embargo y sin estorbos de magníficas historias cruzadas sobre el poder, la política, el amor o la ambición. Lo típico de la vida. De las redacciones.

PAPEL Jesús Ruiz Mantilla

Editorial: Galaxia Gutenberg

Precio: 19,95 €