En una lengua como la española, ligera y premiosa al mismo tiempo, tan inclinada a la gracia como al amaneramiento y a la crispación, pocas voces resultan más apaciguadoras que las de aquellos que saben dejar atrás sus peores vicios y situarse en esa ambigüedad en la que conviven la abundancia y la exactitud, en las que la cadencia se ajusta tanto a lo que se quiere contar como a lo que no, lo que, en poesía, ese canto que a veces arde cuando se desvanece, vale su peso en oro. Y que, más allá de los clásicos, encuentran en su elevación de la temperatura idiomática un punto de perfección que es compatible con el extrañamiento, con la perplejidad frente a la palabra. Pienso, por ejemplo, en Lorca, en Vallejo, pero también en Octavio Paz. Autores que parecían desentenderse por momentos de los rudimentos naturales del castellano para configurar un modelo de expresión propia, una alternativa personal, algo que, por otra parte, es lo mejor que le puede pasar a una lengua; su manual de nacimiento y redención.

En el caso del Nobel mexicano, acaso todavía con más mérito, dada su erudición y sincretismo. Paz escribió algunos de los poemas más bellos del pasado siglo, mantuvo una limpieza estilística capaz de atraer al español sedimentos que iban desde los textos sagrados al surrealismo. Y con una honestidad que jamás fue a parar a otra orilla que la de su propia necesidad tonal, que está detrás, y de manera insustituible, de cada frase que concibió. Incluso, de las que le eran más distantes, como las que alumbró en una de sus inmersiones favoritas: la traducción libre de poemas orientales. Una tarea iniciada durante sus años de diplomático, que le llevaron a profundizar en una cultura por la que, al igual que Schopenhauer, profesaba una gran devoción. Y a la que, con estas versiones, ahora compiladas por Galaxia Gutenberg, rindió el mayor de los homenajes posibles. Especialmente, por lo que evidencian de sintonía espiritual.

‘Versiones de Oriente’ es un libro que, por seguir con Schopenhauer, se aleja del fenómeno, prioriza la voluntad. Poemas de China, India y Japón que Paz interpretó a partir de terceras lenguas, sin conocer el idioma original. Y que deberían figurar como lectura obligatoria para todo aprendiz de poeta o de traductor, puesto que, en ellos, el autor mexicano consigue imprimir un tratado del arte de leer y escribir poesía, enfatizando la sensación en lugar de la literalidad, logrando que el texto resuene y perviva, que nos una a inquietudes pasadas, más allá de los aledaños ornamentales, de la historia, del invento de internet. Oriente en Paz es también un estado del alma. Y sus poemas extrañamente pura esencia, puro Paz.

Versiones de Oriente

Autor: Octavio Paz

Editorial: Galaxia Gutenberg 

Precio: 12,00 €