El sindicato UGT de Málaga eligió ayer en su congreso provincial a Soledad Ruiz como secretaria general para los próximos cuatro años. Hasta ahora secretaria de Políticas Sociales y Seguridad Social de UGT Andalucía, Ruiz fue la candidata única y se hizo con el 100% de los votos, sucediendo a Ramón Sánchez-Garrido.

La situación económica es terrible con el Covid. La tasa de paro andaluza puede rozar un promedio del 24% este año. Un momento duro para hacerse cargo de UGT. ¿Le desalienta?

No. Me desafía, es un reto muy importante y es algo que tenía previsto. Nuestra economía está concentrada en el turismo y en el sector servicios. Hasta que el turismo extranjero y las pernoctaciones no se recuperen habrá un número muy importante de parados. Pero hay que tratar de buscar respuestas y alternativas a este modelo, para hacerlo más diverso y que pueda generar empleo en otras circunstancias.

El coronavirus puso fin a una etapa de crecimiento que, según los sindicatos, no había beneficiado a la calidad del empleo y los salarios. Ese escenario se agrava con la pandemia.

Así es. Mientras se mantenga la reforma laboral, la precariedad va a existir y a empeorar, y hay quien se puede aprovechar de las circunstancias de la pandemia para bajar los salarios o para descolgarse de los convenios. O para no sentarse a negociar de arrimar el hombro, algunos quieren usar esta situación cuando hay sectores que, de momento, no se han visto en tantos problemas. Lógicamente, vamos a ser combativos. Queremos hablar sector por sector, empresa por empresa, circunstancia por circunstancia.

¿Qué necesita el mercado laboral malagueño?

Que se reactive el modelo productivo. Estamos en un paradigma absolutamente diferente, con una transformación digital muy importante y donde se plantean cuestiones nuevas. Por ejemplo, reformular el modelo turístico, que debe ser más diverso y no sólo de sol y playa, conectando con el turismo monumental, cultural o gastronómico para ganar en más calidad. Eso debe traducirse también en calidad de condiciones laborales. Pero hay muchos más elementos esperanzadores. Entre ellos, la logística, con proyectos como el Puerto Seco de Antequera; o la industria agroalimentaria, que está exportando mucho aunque lo importante es que el manipulado de los productos, el valor añadido y el empleo se queden en Málaga. También está el Parque Tecnológico (PTA), donde hay empresas punteras alojadas y muchas otras que quieren venir. A algunas les cuesta encontrar personal cualificado, por tanto, la Universidad de Málaga y la Formación Profesional tienen que ser protagonistas.

No olvidar el turismo pero buscar alternativas, ¿no?

Al turismo hay que cuidarlo y plantear una calidad de servicio y de las condiciones laborales. Queremos ayudar a las empresas, ser responsables y generar confianza para que haya inversión pública y privada. Pero también decimos que nada de esto se puede hacer a costa de las condiciones laborales de los trabajadores.

¿Qué opina del debate sobre salud y economía? Turismo y comercio dicen que las restricciones horarias y de movilidad paran la actividad y el empleo.

Yo quiero tener empleo, pero si la gente se muere con el Covid no vale de nada. La salud es lo primordial. Y creo que se pueden conseguir ambas cosas -salud y economía- sin que sea una elección excluyente, no entiendo por qué se plantea así. Tenemos que apostar por la salud (y recuerdo que Málaga es una de las provincias con menos camas hospitalarias y menor ratio de personal sanitario) a la vez que apoyamos a las empresas. La Junta acaba de anunciar las ayudas a las pymes, que van a beneficiar mucho a Málaga porque están muy centradas en el turismo. Pues esas ayudas han venido de un acuerdo del Gobierno andaluz con la patronal y los sindicatos. Ahí estamos demostrando nuestra responsabilidad en momentos tan importantes. Los acuerdos incluyen los complementos a ERTE, las ayudas para mantener el empleo y una renta extraordinaria para quien más lo necesite. En UGT queremos ser útiles, importantes y dialogantes. Y eso es lo que mi equipo va a ofrecer: ideas, apoyo, trabajo, diálogo y consenso.

Reclaman junto a CCOO la derogación de la reforma laboral y la subida del SMI. El Gobierno no parece proclive.

Toda esa precariedad que ha traído la reforma laboral ha desequilibrado la balanza de diálogo social que había entre empresarios y sindicatos. Y lo ha hecho por la parte más débil: la de los trabajadores. Por eso el 1 de Mayo vamos a salir a reivindicar su derogación. Si no, vamos a estar trabajando hasta los 80 años para lograr una pensión mínima.

¿Qué harán si no les hacen caso?

Lo que hemos hecho siempre: salir a la calle. Así conseguimos hace décadas las vacaciones, un Estatuto de los Trabajadores, unos convenios colectivos... ha sido la presión y la lucha constante de todos los trabajadores la que ha conseguido estos logros.

¿Piensan en un huelga?

Eso queda todavía lejos. Lo que pedimos es que haya una mesa de diálogo, porque había un compromiso y se produjeron en Madrid unas primeras reuniones. Entonces todo se paralizó. Hay que agotar todas las posibilidades de diálogo. Para nosotros, la huelga siempre es un extremo.

Los ERTE han preservado el empleo (unos 143.000 trabajadores en Málaga), ¿hay que prolongarlos lo que haga falta?

Lo hemos solicitado, porque de otro modo no es posible proteger el empleo. Debemos acercarnos a un acuerdo, y ese es un proceso largo para el Gobierno, empresarios y sindicatos. También pedimos que las ayudas vayan a las empresas que son viables. Hemos negociado también un plan de empleo en Andalucía para agilizar la tramitación de esas ayudas, y que lleguen lo antes posible a las empresas, no cuando estén ya cerradas.

¿Hay colectivos especialmente dañados esta situación?, ¿mujeres y jóvenes?

Fundamentalmente. El número de personas en ERTE o de despidos siempre es mayor entre las mujeres. Y entre los jóvenes, las cifras de paro y de precariedad son escandalosas. Son prioritarios en nuestras reivindicaciones.

Con esta crisis, ¿hay más personas que han buscado a UGT?

Más gente y también más empresas pidiendo asesoramiento. Negocios sin representación sindical nos llaman para poder llegar a acuerdos con sus trabajadores. Cuando todo cerró y nadie sabía dónde consultar, en UGT duplicamos los teléfonos de atención y nos volcamos en atender a la gente, sin tener en cuenta si eran afiliados o no. Llamaban muchísimas personas para preguntar por todo... Hemos jugado un papel que creo que ha sido reconocido por ellas.

¿Cómo está siendo su relación con la Junta de Juanma Moreno?, ¿hay sintonía pese a las lógicas diferencias ideológicas?

Más allá de esas diferencias, desde el respeto es posible alcanzar acuerdos. Hemos cerrado ya dos en este tiempo de pandemia con la Junta. Hace un par de días, yo misma estuve en una mesa de negociación para modificar la ley de la renta mínima en Andalucía, que complementa el Ingreso Mínimo Vital (IMV) del Gobierno. Vamos a negociar también sobre el sistema de dependencia. Seguimos trabajando en una cordialidad extrema y con respeto, defendiendo lógicamente cada parte sus intereses que son, a veces, enfrentados. Empresarios y sindicatos tenemos en mente lo mismo: que las empresas crezcan y los trabajadores tengan empleo. Pero, claro está, en UGT defendemos que sea el mejor empleo.