Algunas personas se preguntan si recibir la segunda dosis de la vacuna Covid-19 es importante. Sí. Si recibimos una vacuna de dos dosis, debemos completar ambas dosis para obtener la protección más fuerte contra la Covid-19, especialmente con las nuevas variantes que circulan por el mundo. Es muy probable que necesitemos una tercera dosis si la protección decae o para prevenir futuros brotes causados por nuevas variantes.

Desde un punto de vista práctico, no recibir la segunda dosis podría crear problemas en el futuro si los lugares de trabajo, los campus universitarios, las aerolíneas y los agentes de fronteras requieren una prueba de vacunación completa.

Pero muchas personas no están captando el mensaje de que la segunda dosis es importante. En Estados Unidos, según los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, más de cinco millones de personas, o casi el 8 por ciento de las que recibieron una primera inyección de las vacunas Pfizer o Moderna, no acudieron a recibir la segunda dosis.

Las razones varían. Según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, algunas personas dicen que están preocupadas por los efectos secundarios de la segunda dosis. Otros dicen que cancelaron las citas de la segunda inyección y que ha sido difícil reprogramarlas. Pero muchas personas simplemente están confundidas y piensan erróneamente que con una inyección es suficiente.

A la confusión se suma el hecho de que algunos países están retrasando las segundas dosis para poder vacunar a más personas más rápidamente o porque tienen un suministro limitado de vacunas. Tanto las vacunas Pfizer como Moderna son lo que se conoce como vacunas de ARNm y requieren dos inyecciones, idealmente separadas por tres o cuatro semanas. Pero en algunos países, incluidos Gran Bretaña y Canadá, las segundas inyecciones se han retrasado hasta tres o cuatro meses.

La segunda dosis de vacunas de ARNm induce un nivel de anticuerpos neutralizantes frente al virus aproximadamente 10 veces mayor que la primera dosis. Además, la segunda dosis induce inmunidad celular, lo que predice no solo una protección más prolongada, sino una mejor protección contra variantes.

Una nueva investigación desarrollada en el Reino Unido sugiere que se necesitan 2 dosis de una vacuna Covid-19 para proporcionar una fuerte protección contra la infección sintomática de la primera variante del coronavirus identificada en la India. Dos dosis de vacuna proporcionaron un 81 por ciento de protección contra la variante B.1.617.2 que se encuentra en la India, y un 87 por ciento contra la cepa B.1.1.7 identificada por primera vez en Kent en el sureste de Inglaterra, según los datos de Public Health England (PHE).

La rápida propagación de B.1.617.2 (variante India) en zonas de Inglaterra ha arrojado dudas sobre el ritmo de desescalada en las medidas de contención en el Reino Unido y sobre la protección de las vacunas. Los científicos del Reino Unido han trabajado contrarreloj para averiguar cuánto más transmisible es la variante B.1.617.2 (India) en comparación con otras variantes en circulación, sobre todo la británica B.1.1.7. El modelo publicado la semana pasada por asesores gubernamentales sugirió que podría ser aproximadamente un 50 por ciento más transmisible que la británica.

Las vacunas disponibles frente a la Covid proporcionan un alto nivel de protección a la hora de prevenir hospitalización y fallecimiento. La velocidad sin precedentes con la que se han aplicado vacunas seguras y eficaces en todo el mundo ha permitido a muchos reabrir actividades económicas, allanando el camino para una recuperación de la peor pandemia en un siglo. Aún así, la propagación incontrolada del SARS-CoV-2 en zonas en las que la vacunación no está alcanzando los niveles deseados, mantiene el riesgo de generar nuevas variantes que pueden socavar la potencia de estas inmunizaciones.

En un estudio, todavía no publicado, se calculó la eficacia de las vacunas que se están utilizando globalmente. Para ello se realizó un análisis de todos los datos publicados hasta el momento. Se estudiaron las vacunas de Pfizer, Moderna Inc., Johnson & Johnson, AstraZeneca Plc, Sputnik, Novavax Inc., Sinovac Biotech Ltd. y productos de Sinopharm Group Co.

Las estimaciones de la eficacia de la vacuna para las 3 variantes actualmente de interés se resumen en la ilustración de la izquierda. Los investigadores encontraron que la vacunación tenía un efecto ligeramente reducido frente a la variante británica B.1.1.7 en comparación con la cepa original. La eficacia de las vacunas frente a las variantes P.1 y B.1.351 fue considerablemente menor.

Efectos de las vacunas frente al Covid.

Efectos de las vacunas frente al Covid. L. O.

Tercera dosis

En el Reino Unido se está desarrollando un ensayo clínico en el que a miles de voluntarios se les inyectará una tercera dosis de la vacuna Covid-19 como parte de un ensayo para investigar cuáles podrían usarse como dosis de ‘refuerzo’ para proteger contra nuevas variantes y evitar que los hospitales se vean abrumados por una posible nueva ola de infecciones este invierno.

El ensayo Cov-Boost, el primero en el mundo en proporcionar datos vitales sobre el impacto de una tercera dosis en las respuestas inmunes de los pacientes, estudiará el efecto de administrar una dosis adicional de una de siete vacunas diferentes a 2.886 participantes del Reino Unido, además de las dos dosis de las vacunas Pfizer / BioNTech u Oxford / AstraZeneca que ya han recibido.

Además de examinar el nivel de protección proporcionado por una tercera dosis, el ensayo también analizará los efectos secundarios provocados por estos golpes de refuerzo. El Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización del Reino Unido (JCVI) utilizará los resultados para decidir si es necesaria una dosis de refuerzo y cuál de las vacunas sería la más adecuada para este uso. Los resultados se esperan para fines de agosto, y la JCVI tomará una decisión final en septiembre.

El Reino Unido ya ha pedido 60 millones de dosis adicionales de la vacuna Pfizer / BioNTech Covid para garantizar que se puedan administrar dosis de refuerzo a partir de este otoño, si es necesario. Estas dosis serán de la misma formulación que las que se ofrecen actualmente, en lugar de una versión modificada de la vacuna ajustada para abordar nuevas variantes circulantes como la B.1.617.2, que se detectó por primera vez en India.

Además de la vacuna Pfizer, el ensayo Cov-Boost examinará el impacto de administrar la vacuna Oxford / AstraZeneca u otras cinco vacunas como refuerzo, además de las dos dosis de las vacunas Pfizer o AstraZeneca que los voluntarios ya habrán recibido. En algunos casos, las personas recibirán media dosis de vacuna como dosis de refuerzo.

Las otras vacunas que se probarán son la vacuna Moderna; las vacunas Janssen y Novavax, que están siendo evaluadas por la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA); y dos vacunas que se encuentran en ensayos clínicos de fase 3 en el Reino Unido: la vacuna CureVac, que usa la misma tecnología de ARNm que la vacuna Pfizer / BioNTech, y la vacuna Valneva, que usa el virus Sars-CoV-2 muerto para desencadenar una respuesta inmune.

En mi opinión, debería haber un documento de consenso de la Organización Mundial de la Salud, actualizado periódicamente que detalle las mutaciones que se incluirán en la próxima generación de vacunas y pautas sobre cómo usarlas. Basándonos en la evolución del SARS-CoV-2 hasta ahora, será necesaria una revisión anual de las secuencias contra las que se prepara la vacuna durante los próximos 2 a 3 años al menos para incluir mutaciones emergentes. El énfasis continuo en limitar la transmisión a través de intervenciones no farmacéuticas (mascarillas, distancia, higiene de manos, ventilación) también será crucial para reducir la oportunidad de que surjan nuevas variantes, incluidas las ‘supervariantes’ que podrían surgir de una infección crónica con una variante preocupante existente.

Finalmente, también tendremos que pensar en cómo podríamos protegernos contra las variantes del SARS-CoV-2 en aquellos individuos que están inmunosuprimidos y, por lo tanto, no pueden generar respuestas incluso después de dos dosis de vacuna.

Es urgente vacunar al mayor número de personas posible en todo el mundo, completar el proceso de vacunación y decidir e informar sobre la posibilidad de necesidad de una tercera dosis. Eso significa que las compañías farmacéuticas deberían estar preparadas para su fabricación y los sistemas de salud para su administración.