La crisis sanitaria también ha golpeado el negocio de las patatas asadas. Hace una semana Las Papa’s Museos cerraba sus puertas, y ahora lo hace La Casita de la Patata: el establecimiento ha decidido poner fin a 30 años de patatas asadas en el Paseo de la Farola

Tras 30 años en el Paseo de la Farola, Ana, dueña de La Casita de la Patata, confiesa que había periodos en el que se ha cuestionado el cierre del establecimiento, pero siempre habían salido ilesos. Ahora, la crisis sanitaria ha podido con La Casita de la Patata. “Deberíamos de haber cerrado en el confinamiento”, declara. Sin embargo, esperaban que la situación mejorase: “Le hemos puesto mucho dinero al negocio, pero no se ha podido salvar”.

Ana mantiene esperanzas en volver a abrir en un futuro, aunque en otro sitio. “Tenemos una gran clientela, y sabemos que nos seguirán a donde vayamos”, confiesa Ana. La Casita de la Patata cuenta con un puesto ambulante en Alhaurín de la Torre, que esperan abrir cuando la situación sanitaria y las autoridades se lo permitan. “Es la única forma que nos queda para subsistir”, manifiesta Ana.