El hombre buscado por presuntamente estrangular al agente que lo quería detener en la zona de Miraflores ha sido detenido. El joven, un español de 34 años, ha sucumbido a la presión policial que supuso que la víctima lo identificara plenamente el 3 de junio en las fotos de las bases de datos policiales. Finalmente se entregó en la Comisaría Provincial la noche del lunes, ocho días después de que fuera sorprendido junto a otro varón con objetos sustraídos y lograra huir tras agredir al agente, que perdió la conciencia durante unos segundos por asfixia. Los investigadores atribuyen al arrestado los presuntos delitos de robo en interior de vehículo y atentado a agente de la autoridad

Los hechos ocurrieron sobre las 6.00 de la madrugada del 30 de mayo. Un aviso por el robo en un vehículo convocó a dos agentes de la Policía Local en la calle Nuestra Señora de los Clarines, donde encontraron un Ford Focus azul con la ventanilla del copiloto reventada, el interior revuelto y la bandeja del maletero equipada con seis altavoces tirada junto al vehículo. La batida de los policías fructificó en la calle César Arbasia, al otro lado del Camino de Suárez, donde dos tipos soltaron unos bultos y comenzaron a correr al detectar la presencia policial. Uno de ellos fue interceptado rápidamente y arrestado tras darle un puñetazo en el pecho al agente que le había alcanzado. De unos 40 años, llevaba entre sus ropas el frontal de un equipo de audio de un coche y una caja con un juego de puntas de destornillador.

El segundo sospechoso fue alcanzado por el otro policía en la calle Mero, paralela a la avenida Valle Inclán. Muy corpulento, golpeó al agente varias veces, intentó arrebatarle la pistola reglamentaria y finalmente le agarró el cuello por detrás con los brazos en lo que se conoce como la llave del mataleón. Lo hizo con tanta fuerza que el guardia perdió la conciencia unos segundos, tiempo que el agresor aprovechó para huir hacia la plaza de Miraflores, donde se le perdió la pista.

Aunque el policía intentó seguirle, su estado no se lo permitió y terminó cayendo de nuevo a suelo como consecuencia del estrangulamiento. Algo más recuperado, se reunió con su compañero y recogieron los tres amplificadores que el detenido y su compañero habían abandonado en la calle antes de huir e iniciaron las gestiones para contactar con el propietario del vehículo.