De los veranos de su adolescencia en Málaga recuerda los guateques en casa de sus tías, por la parte de Conde de Ureña. Por eso, cuando hace unos 23 años el destino convirtió en vecina de Málaga a la madrileña Mari Carmen Bujalance, decidió ser vecina de este precioso barrio de casas regionalistas.

Con vocación de artista desde pequeña, los planes paternos para que hiciera Farmacia no casaban con su vocación, por eso decidió estudiar Bellas Artes en la prestigiosa Real Academia de San Fernando.

Catedrática de instituto, ha sido profesora de Dibujo en el IES Portada Alta y cuenta que sus alumnos malagueños de Bachillerato, por medio de sus sugerencias y conocimientos, «me hacían cosas maravillosas». Eran dibujos geométricos que la artista ha querido ahora experimentar, pese a que, como explica, es pintora figurativa y expresionista.

«Es un corte muy definitivo con lo que estaba trabajando anteriormente», admite. Esta nueva etapa, en la que lleva inmersa dos años, puede admirarse en la exposición ‘Sobre ámbitos y otras geometrías’, en la que colabora Antonio Abad y que hasta el próximo 30 de julio puede visitarse en la Sala Manuel Barbadillo de la Asociación de Artistas Plásticos de Málaga (Aplama).

Mari Carmen Bujalance precisa que las formas que ha dibujado, en las que reina la circunferencia, «no son mandalas, entrarían más en los dibujos arabescos: geometría pura».

La base de sus cuadros es una retícula con puntos que dividen la circunferencia y cada punto se une al resto. «Con eso se crea una red interna que te hace ver formas y con lápiz de distintas durezas vas rellenando esos modulitos, de manera que se distingan y creen la forma del dibujo».

Uno de sus trabajados dibujos geométricos, en los que también aparecen ojos. A. V.

En las obras de gran formato ella ha mismo ha dibujado esas retículas y en los de pequeño tamaño las ha diseñado por ordenador y luego realizado sobre ellas la labor del dibujo.

Y aunque estas bellas geometrías son las protagonistas, en muchas ocasiones van acompañadas por otros elementos y texturas como sedas, papeles de colores o cartulinas superpuestas que luego corta a cuchilla, «para revalorizar, para darle un estudio de volumen y de la luz» a las obras.

La exposición ofrece además una muestra de su etapa figurativa: un cuadro muy especial para la artista; se trata de un autorretrato de hace unos años en el que aparece en el fondo del mar. Y también, junto a las hermosas figuras geométricas, en algunas obras aparece un motivo que pintó en sus tiempos de alumna en San Fernando: un desnudo femenino de espaldas.

La artista lee uno de los poemas que acompañan algunas de sus obras

La artista lee uno de los poemas que acompañan algunas de sus obras A. V.

También acompañan algunas de estas obras poemas de la propia Mari Carmen Bujalance, quien subraya que no se considera poeta «pero sí tengo sentimientos y los expreso». El final de uno de ellos reza: «Mi cama es un lago sin olas, vacío de amantes y huellas de azules vencejos».

La artista, que resalta el esfuerzo que hay detrás de estos ejercicios «de geometría pura y dura», se felicita por el auge cultural de Málaga y pide que Aplama continúe con su labor, «ayudando a nuevas generaciones de buenos artistas, porque no todo vale».