Málaga vuelve a mirar poco a poco su pasado y a recuperar, aunque sea con timidez, el respeto escrupuloso a su patrimonio histórico. Así, José Suárez, profesor de Prehistoria de la Universidad de Málaga y especialista en la investigación del mundo fenicio y su contacto con las poblaciones de finales de la Prehistoria, es uno de los grandes estudiosos del yacimiento fenicio del Cerro del Villar, ubicado en la desembocadura del río Guadalhorce, y considera que este es de los más importantes del Mediterráneo Occidental, tanto por su estado de conservación como por su accesibilidad, en línea con lo que ya pensaba la arqueóloga e historiadora María Eugenia Aubet, catedrática de Prehistoria de la Universidad Pompeu Fabra, quien lo calificaba de excepcional para los investigadores y le atribuía un valor incalculable. Este yacimiento, esta ciudad fenicia se ha convertido en el centro de la acción de varias instituciones con el fin de conocer lo que esconde la tierra, investigarlo a fondo y luego protegerlo y dignificarlo. No se trata de un asentamiento más, sino que es el antecedente directo, la semilla de la actual Málaga, ya que cuando se abandona debido a las inundaciones ese islote del delta del Guadalhorce, a finales del siglo VIII a. C., se fundará Malaka (a mediados del siglo VII a. C.). El Cerro del Villar es la Málaga que pudo haber sido.

«Nosotros estamos haciendo una actuación arqueológica desde la Universidad de Málaga ahora que es un estudio específico del Cerro del Villar para ver la naturaleza de un momento de destrucción catastrófica del yacimiento fenicio en un proyecto de I+D+i, que financia el Ministerio y lo hacemos con el apoyo de la Gerencia de Urbanismo», explica. Urbanismo ha desbrozado la parcela y está ayudando en la financiación del estudio de las analíticas «que se van a llevar a cabo en Málaga y en otras universidades extranjeras para ahondar en el conocimiento de ese fenómeno que supuso la destrucción de la ciudad fenicia, en torno a finales del siglo VIII (a. C.)». Se cree que pudo tratarse de una inundación catastrófica, motivada por un tsunami o por un temporal. Es curioso pensar que, veintiocho siglos después, la zona del delta del Guadalhorce sigue teniendo los mismos problemas.

Las inundaciones pudieron provocar el abandono del Cerro del Villar a finales del siglo VIII a. C.

Por otro lado, la Concejalía de Cultura apoya un proyecto general de investigación. El área de Noelia Losada ha dado este año 60.000 euros y otros 40.000 que llegarán el año que viene, con el fin de «seguir investigando». Se quiere conocer mejor el sitio, de forma que la UMA aporta «investigación, que es el papel que en el marco de lo que puede ser la propuesta de la futura puesta en valor del yacimiento, de la creación de un parque arqueológico, le corresponde a la Universidad; o sea, ir ampliando la investigación para que con esos datos se pueda en el futuro barajar qué es lo que merece la pena integrar, exponer y darle forma» a esa infraestructura.

Por otro lado, la Delegación de Cultura de la Junta en Málaga, dirigida por Carmen Casero, «ha puesto en marcha la elaboración de un documento de planificación de lo que se puede hacer en el futuro» en el yacimiento. Ahí hay responsables de Cultura y Urbanismo, área de Raúl López, de la UMA, la Diputación y de la Consejería de Medio Ambiente, dueña de los suelos, explica. El objetivo final es crear un enclave arqueológico, una figura parecida a la del Teatro Romano de la capital, de forma que se dotaría de una infraestructura para dar acceso a los visitantes, con unos puestos de trabajo vinculados al enclave, «que es una figura orientada a que se pueda disfrutar del sitio».

El asentamiento está ahora oculto bajo la arena, «todo tapado a partir de que se excavó sobre todo en los años 80 y 90 del siglo pasado, y hay sectores que sí se conocen, que se podrían volver a recuperar y acondicionar, y preparar una futura puesta en valor» del yacimiento. En cuanto a las investigaciones, que es lo que aporta la UMA, se van a sumar expertos de universidades andaluzas, nacionales e internacionales, «podemos hacer un proyecto muy potente para el futuro».

Excavando tan sólo 30 o 40 centímetros se accede a la antigua ciudad fenicia, muy bien conservada

Se conoce la importancia del yacimiento por Aubet, que lo excavó entre 1985 y 2000 de forma intermitente. La arqueóloga está ahora en Tiro (Líbano), «que es el asentamiento fenicio más importante del Mediterráneo en su momento, una ciudad de la que se plantea que se va generando el proyecto de expansión fenicia» por ese mar. Cerro del Villar es excepcional, como cree Aubet, por «su estado de conservación y accesibilidad, porque prácticamente hay sectores en los que excavamos 30 o 40 centímetros y estamos directamente ya en los niveles de la época fenicia muy antigua, del siglo VIII, eso es de lo más antiguo que se conoce, en el sur de la Península Ibérica eso es excepcional, porque en la mayoría de los casos, estos yacimientos, como son los más antiguos, suelen tener encima los restos de todas las épocas».

La ciudad se abandona, por tanto, a finales del siglo VIII a. C. por una inundación, pero sufrían también avenidas periódicas, dado que estaban en un islote de dos metros sobre el nivel del mar. «Hay sectores donde podemos acceder muy rápido a ellos con la suerte de que cuando se abandona el yacimiento, posiblemente por estas inundaciones, tanto fluviales como marinas, que hacen que en un momento dado el sitio, que estaba en una isla, sea difícil de habitar, pues precisamente pueda dar lugar a la fundación de Málaga», dice, y añade: «Es una circunstancia excepcional, que quedara una ciudad fenicia muy antigua, prácticamente desocupada y deshabitada hasta la actualidad».

Cerro Villar: Una mesa técnica determinará cómo se podrá visitar este sitio de la capital

La ciudad pudo ocupar ocho hectáreas de superficie, «con un urbanismo muy bien diseñado a partir de amplias avenidas, calles de cinco metros de eje principal, en los que se van organizando en ejes transversales calles principales y otras calles perpendiculares». Hay manzanas de grandes edificios residenciales, «está rodeada de sectores dedicados a la producción, actividades artesanales, alfareras, de salsas de pescado o metalurgia». Se conoce un 5% de lo que puede haber. En 2017, se hizo un proyecto con georradar gracias a Urbanismo y se comprobó en el subsuelo el excelente estado de conservación de la urbe.

¿Es el antecedente directo de Málaga? «Sin duda, por cronología nosotros pensamos que la presencia fenicia en un primer momento se implanta en la desembocadura del Guadalhorce y, cuando empiezan a tener problemas, por esa circunstancia de habitar un islote que estaba a un par de metros sobre el nivel del mar de cota, en un momento dado deciden apostar por crear un asentamiento de nueva planta, que precisamente es nuestra ciudad, Málaga; son los antecedentes de la organización y de la presencia fenicia en la bahía». Luego, pocos años después, a mediados del siglo VII a.C., se fundó Malaka.

El yacimiento de Cerro Villar está muy bien conservado porque no se construyó encima

Por cierto, la ciudad llegó a tener 500 habitantes como mínimo, que pudieron llegar al millar, aunque ese extremo se va a investigar también ahora. «A finales del siglo VIII a C. se abandona una fase de la ciudad por la inundación, y hay una nueva fase fenicia hasta inicios del siglo V a. C., pero ya no tiene nada que ver el asentamiento con lo que había, son talleres alfareros posiblemente vinculados a Malaka», aclara este experto. Las huellas de esos primeros malagueños, de esa ciudad primigenia, son esenciales para conocer nuestros orígenes.


El plan de conservación estará listo en un año

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico impulsa un plan de conservación y puesta en valor para el yacimiento arqueológico del Cerro del Villar, según informó la Junta de Andalucía en una nota de prensa remitida a los medios el pasado 15 de julio. Así, como anunció ese día la secretaria general de Patrimonio Cultural, Macarena O’Neill, para poder llevar a cabo dicha puesta en valor con criterios técnicos y patrimoniales, se determinó la necesidad de contar con un documento de planificación. Un equipo redactor multidisciplinar, formado por especialistas de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga (Cultura y Urbanismo), la Diputación provincial y la Universidad de Málaga, se encargará de su elaboración. El trabajo del equipo comenzó el pasado mes de mayo y se estima que la redacción del documento necesitará en torno a un año y medio. Este determinará las acciones a llevar a cabo para avanzar en la musealización del sitio en un plazo de tiempo razonable y, también, establecerá los criterios futuros de gestión del espacio. Este es el gran objetivo, abrir el espacio a los malagueños con el fin de que puedan visitarlo. Noelia Losada, edil de Cultura, ha explicado a este periódico que ha encargado la señalética, cuyo contenido habrá de elaborar la UMA y que, gracias a un código QR, llevará al visitante a una web, pero es un tema complejo porque pasa al lado la Senda Litoral y habrá de ser similar a la que instale la Diputación. Urbanismo ha dicho esta semana que propondrá un convenio a la Junta para ver cómo será ese parque arqueológico.