Las ventas de vehículos en los concesionarios malagueños siguen creciendo en este 2021 tras las pésimas cifras del pasado ejercicio, cuando la actividad estuvo paralizada por el confinamiento y la restricción de la actividad económica. Sin embargo, el volumen de operaciones está todavía a gran distancia del nivel de antes de la pandemia, ya que la falta de confianza y determinadas circunstancias de mercado mantienen muy contenidas las adquisiciones del cliente particular (el principal pilar de la compra de coches). A cierre de julio, Málaga registra 13.818 matriculaciones de vehículos en lo que va de año, con un 31,5% de incremento respecto a los mismos meses de 2020, claro que en gran parte de ese tiempo las operaciones fueron mínimas. La comparativa más realista es con 2019, de la que se desprende que las ventas están aún un 33,2% por debajo de un año normal.

Pero hay un dato aún más revelador. En este 2021, las compras realizadas por particulares en los concesionarios malagueños (6.609 hasta julio) caen incluso un 2,7% frente a las del desastroso 2020, y son un 44% inferiores a las de 2019. En realidad, si el mercado ha mejorado este año es debido al crecimiento en las adquisiciones de vehículos por parte de empresas (suben un 30% y superan las 3.400) y por las de firmas de alquiler de vehículos (los conocidos como rentacars), que crecen un 248% y se colocan en las 3.800

El sector viene achacando las bajísimas cifras del mercado de particulares, sobre todo, al repliegue de compras en un contexto de incertidumbre y a la puesta en marcha a inicios de año del nuevo ciclo de homologación europeo de emisiones WLTP, que, el ser más estricto, genera un incremento medio de precio del 5%, al hacer que muchos modelos paguen un tramo más elevado de impuesto de matriculación. A pesar de que en julio ha entrado en vigor la reducción del impuesto de matriculación hasta finales de año, el nivel de compras continúa bajo.

En España, las matriculaciones de turismos y todoterrenos en España se situaron en 540.732 unidades en los siete primeros meses del año, con un 18,1% de crecimiento respecto a 2020 y una caída del 33,2% en la comparativa preCovid (año 2019), según datos de las asociaciones de fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto) y vendedores (Ganvam).

La directora de Comunicación de Anfac, Noemi Navas, ha apuntado que la modificación del impuesto de matriculación permitió "mejorar" las cifras de ventas respecto a meses anteriores, aunque indica que todavía sigue habiendo dificultades.

Por su parte, el director de Comunicación de Faconauto, Raúl Morales, aseguró que la situación "empieza a ser comprometida", puesto que el canal de particulares "vuelve a caer con fuerza". Además, afirmó que la falta de stock de chips también está impactando a las matriculaciones.

"El impasse desde que el 30 de junio se ratificara definitivamente en el Congreso la reducción temporal del impuesto de matriculación y su entrada en vigor (más de diez días después) ha pasado factura al mes de julio", señaló Tania Puche, directora de Comunicación de Ganvam.

Por canales, el particular cerró los primeros siete meses con una bajada del 6,2% y 210.646 unidades. Además, las empresas adquirieron 197.982 unidades desde enero, un 23,4% de crecimiento, y las matriculaciones en el canal alquilador fueron de 132.104 unidades, un 81,6% más.

Por tipo de combustible, los modelos de gasolina coparon el 48% de las entregas de turismos y todoterrenos en España en los siete primeros meses del año, mientras que el diésel representóel 20,6% desde que comenzase el año. Los modelos con otro tipo de sistemas de propulsión alternativos tuvieron una cuota del 31,3%.