La empresa de mudanzas sueca Roslagen llevaba años atravesando Europa con sus camiones cargados de muebles. Un negocio de más de 3.000 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para dar servicio tanto los compatriotas que regresaban a su país después de una temporada viviendo en España como a los que comenzaban una nueva vida regada de sol y playa. Con sedes en Estocolmo y Gotemburgo, la sociedad prosperó hasta abrir pequeñas sucursales en Marbella y Torrevieja (Alicante), dos destinos en los que encontraban a la mayoría de sus clientes.

Una empresa de transportes más hasta que una información de las autoridades suecas puso en alerta a la Policía Nacional y a la Guardia Civil en 2018. El continuo desplazamiento al sur de España de ciudadanos suecos de gran interés policial hizo pensar en que buscaban los mismos proveedores de droga. Estos movimientos llevaron a los agentes de la Udyco Central y del instituto armado a una nave del polígono de San Pedro Alcántara con una extraña actividad. Alquilada a la empresa sueca por un español, había días en que los trabajadores se encerraban a cal y canto en el local durante muchas horas, como si prepararan envíos de muebles muy especiales. El encargado, hijo y sobrino de los dueños de la empresa que dirigían el negocio desde la otra punta de Europa, vivía como un rajá. Frecuentaba los mejores locales de Marbella, se movía en un coche tipo Hummer y se machacaba en un gimnasio de chicos malos.

Bajo estrecha vigilancia y con Europol ya implicada, los agentes dejaron hacer y deshacer a los sospechosos hasta que llegaron las primeras incautaciones. Una de las más sonadas se realizó en Estocolmo: 55.000 unidades de un fármaco opiáceo utilizado como sustituto de la heroína transportado hasta la capital sueca por uno de los camiones de Roslagen. Días después, en Gotemburgo, se interceptaron 85 kilos de hachís que llegaron ocultos en unos muebles desde San Pedro Alcántara. Y ante la sospecha de un nuevo envío, la Policía Nacional irrumpió en la nave y detuvo al encargado y a un ayudante cuando preparaban una mudanza de 265 kilos de hachís, aunque también encontraron cuatro kilos de marihuana en la vivienda de uno de ellos. De forma simultánea, en Suecia fueron arrestados los dos propietarios legales de la empresa y los investigadores bloquearon 12 inmuebles en las provincias de Málaga, Alicante, Ávila y Granada.

Uno de los registros de la Policía.

Blanqueo de capitales

Este patrimonio inmobiliario sólo era la punta del iceberg económico al que se enfrentaban los investigadores, que comprobaron que tanto el grupo desarticulado como otros que giraban a su alrededor habían creado un vasto entramado orientado al blanqueo de capitales. Fuentes cercanas al caso explican a La Opinión que gran parte de los beneficios que las drogas transportadas desde España generaba en Suecia a estas organizaciones regresaba a la Costa del Sol en forma de inversión inmobiliaria de lujo: «Compraban grandes propiedades en las zonas más exclusivas de Marbella, Estepona o Benahavís para posteriormente alquilarlas a personas o sociedades que pertenecían al mismo entramado». Alquileres ficticios para que el dinero pasara de un bolsillo a otro de los mismos dueños ya lavado.

Entre los investigados se encuentran el marido de la actual alcaldesa de Marbella, el empresario inmobiliario Lars Gunnar Broberg, y su hijo Joakim, detenido recientemente en Brasil tras haber estado fugado durante varios meses

Viviendas de dos, tres y cuatro millones de euros en zonas tan selectas como las urbanizaciones Tropical, Alhambra del Golf o Vega del Jaque. Sólo en España, los investigadores han analizado más de 100 empresas y accedieron con autorización judicial a varias inmobiliarias, entre ellas la del empresario sueco Lars Gunnar Broberg, marido de la alcaldesa de Marbella, cuya detención por su presunta implicación en esas operaciones de blanqueo trascendió en febrero durante la última fase de la investigación. Broberg ha defendido desde entonces la absoluta legalidad de su actividad al tiempo que ha colaborado activamente con los investigadores, que le consideran parte del entramado por supuestamente facilitar los contactos para las compras de propiedades a los otros implicados y hacerse cargo de la posterior gestión de las escrituras y los contratos de alquiler. Entre los nueve detenidos en España en esta fase también se encuentra su hijo Joakim Broberg, arrestado en julio en Brasil, donde se encontraba fugado, y un exescolta de la regidora de Marbella. Este diario ha intentado infructuosamente conocer el estado actual de la instrucción que lleva a cabo el Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional.

Detalle del interior de uno de los coches,

Durante la operación se han bloqueado 64 inmuebles de lujo y terrenos y el total de activos y bienes recuperados superaría con creces los 55 millones de euros. La Policía Nacional y la Guardia Civil aseguran que estos grupos actuaban como «verdaderas mafias» en la provincia de Málaga: «Con la inversión de los ingentes beneficios de sus actividades ilícitas influían muy negativamente en el mercado inmobiliario de la zona». La investigación también concluye que el entramado bancarizaba en el extranjero el dinero obtenido de forma ilegal y efectuaba transportes de oro para el mismo fin, abriendo cuentas a nombre de sociedades extranjeras con las que adquirían bienes de lujo o concedían préstamos a las empresas radicadas en España para blanquear el dinero.

71 detenidos, más de 2.000 kilos de droga y armas de guerra

Las distintas fases de la operación Mueble han sumado 71 detenciones en ambos países, entre los que destaca uno de los criminales más violentos del país nórdico que fue localizado en Madrid. En total se han intervenido 1.700 kilos de hachís, 500 kilos de marihuana, 55.000 unidades de un fármaco opiáceo, 5 kilos de cocaína, 23 kilos de anfetamina, dos subfusiles, un fusil, ocho armas cortas, una granada de mano, cinco pistolas de aire comprimido y munición. En la pata económica destaca la incautación de 592.000 euros en efectivo, 1.850.000 euros en cuentas bancarias y monederos de bitcoins con un valor estimado de 15.000 euros, y el bloqueo de inmuebles valorados en más de 14 millones de euros.

Droga localizada en un armario.