José Ramón Carmona seguirá llevando las riendas del PP en la tierra a la que llegó en su niñez tras haber nacido en Granada. Sus respuestas se ven salpicadas por su recién renovada presidencia del PP de Antequera, su condición de parlamentario andaluz y por la responsabilidad que ostenta como hombre de confianza de Elías Bendodo y número 3 en la estructura provincial de la formación de centro-derecha. En esta entrevista, Carmona tampoco esquiva su visión de la política nacional. Queda reciente el viaje masivo a Valencia para la clausura de la Convención Nacional.

¿Qué sensaciones le asaltan horas después de su reelección como presidente del Partido Popular en Antequera?

Al presidente provincial, Elías Bendodo, le comenté que podríamos celebrar el primer congreso local en la provincia para trasladar el mensaje de que aquí las cosas están tranquilas, que hay unión y equipo. Y se vivió eso. Además, nos acompañaron personas llegadas, incluso, de otras provincias y contamos con una gran representación del Gobierno andaluz. Todo en un marco incomparable. En el Arco de los Gigantes y con Santa María de frente. Fue muy bonito. Lo viví con mucha ilusión.

El alcalde Manuel Barón dijo que usted es la mejor opción a nivel orgánico para el PP en la ciudad, ¿el elogio es recíproco?

Soy afortunado y estoy muy agradecido, pero lo normal sería que Manolo Barón presidiera el PP de Antequera. Yo sería su orgulloso secretario general. Y la labor sería la misma. Hace cuatro años me pidió que organizara un equipo fuerte para la labor permanente de partido porque él necesitaba dedicarse en cuerpo y alma a todos los ciudadanos de Antequera, independientemente de las siglas a las que votaran. Es verdad que, como dijo Elías Bendodo, sin partido no hay gobierno. Y es verdad también que todos tenemos la convicción de que Manolo Barón debe seguir siendo el candidato del PP a la alcaldía de Antequera. Aunque quizás no sea el momento y él quiera tomarse sus plazos para decidirlo, la petición es unánime.

¿Sería usted un buen candidato a la alcaldía antequerana si no estuviese Manuel Barón?

Tengo mucha suerte de tener a Manolo Barón como alcalde. Para ser alcalde se deben tener muchas cualidades y, sobre todo, una de ellas es tener una dedicación plena a la ciudad vital y emocionalmente. Creo que no hay nadie que reúna esas características mejor que Manolo Barón. Ni de lejos. Ni dentro ni fuera de mi partido. Ahora bien, banquillo sí que tenemos. No es una frase hecha. La estructura de mi equipo se ha hecho con todos los jóvenes. Con cargas y grandes responsabilidades, no son jóvenes que se suman y no aportan. El equipo es el más joven de toda la provincia y eso me permite tener tiempo para dedicarme a otras ocupaciones que son también buenas para el Partido Popular de Antequera.

Vistos los últimos acontecimientos, ¿piensa que los pactos con Cs en el Ayuntamiento de Málaga y la Diputación gozan de una mala salud de hierro?

Los pactos están para cumplirse y, al final, esa lealtad entre las distintas personas que están al frente de las instituciones la estamos viendo día a día. Creo que funcionan. Funciona el Ayuntamiento de Málaga. Funciona la Diputación. Funciona la Junta de Andalucía. Mentiría si no dijera que me gustaría que el PP estuviera solo. Pero, sinceramente, creo que Cs está haciendo una aportación interesante en sus áreas de gobierno. Seguramente, lo que funciona no acabe rompiéndose. ¿Que tienen dificultades? A ninguno nos cabe duda. Es evidente, se ve en las encuestas. Aunque eso les provoca algún problema, las personas que están en las instituciones hacen una buena labor independientemente de si son del PP o de Cs.

¿Cómo interpretaría la reciente convocatoria del Congreso Regional del PP en Granada?

Hay una línea clara de impulso de la imagen de Juanma Moreno. En mi forma de verlo, lo asemejo mucho a mi alcalde, Manuel Barón. Me refiero a cómo se comporta. Parece un alcalde de Andalucía que va pueblo a pueblo, calle a calle, interesándose por los problemas de la gente. Tiene una empatía especial. Es una persona claramente volcada hacia los temas sociales. Su vida política ha ido muy por ahí. En este sentido, es verdad que al PP en muchas ocasiones le ha faltado una imagen más cercana a la sensibilidad de los problemas o la realidad de las organizaciones sociales. Y eso Juanma, desde la oposición y sobre todo desde el Gobierno, ha demostrado que lo tiene como una prioridad. Esto nos ha permitido que los andaluces vean que el PP en la Junta, como en los ayuntamientos, garantiza los servicios públicos e incluso presta una mejor atención para mejorar la gestión. El presidente de Andalucía y del PP andaluz nos ha pedido que ese congreso lo abramos a la sociedad y haya una participación real. El 19, 20 y 21 de noviembre en Granada se va a ver un buen congreso.

¿Qué le dice su experiencia como parlamentario andaluz: estamos más cerca o más lejos de un adelanto electoral?

Estamos más cerca del final. Queda un añito y dos meses. No lo sé. Lo que sí sé es que el presidente tiene claro que, si puede, agota la legislatura. Es un mensaje positivo. A los ciudadanos no les importan tanto las elecciones como las soluciones. Ahora viene una etapa de reconstrucción tras la pandemia y necesitamos un Gobierno estable. Le veo con fuerza para seguir, pero no depende sólo de él. Juanma lo ha dicho muchas veces. Allí en el Parlamento se visualiza muy bien. No es la primera vez que vemos a Vox pactando con el PSOE o con Podemos. Eso es producto de la situación política que derivó de las elecciones de 2018. Es complejo. Hay que dedicarle mucho tiempo a negociar y así estamos. Es más complicado pero al final se está consiguiendo.

¿Con qué impresiones ha regresado de la clausura de la Convención Nacional del PP a la que asistió en Valencia?

Tengo la sensación de que el PP a nivel nacional no salió bien tras la moción de censura. Sufrimos una crisis más que evidente todo ese tiempo. Gestionamos bien pero hubo problemas que a nadie se le escapan y el partido estuvo muy tocado. Esa labor de reconstrucción de las personas y de los proyectos que está haciendo Pablo Casado se materializó en la Convención de la semana pasada. Lo más importante que me llevé de allí es la sensación de que el PP está fuerte y no solo lidera las encuestas. Hay un proyecto humano e ideas para traer cuanto antes un proyecto de libertad a cada rincón de España.