La procesión Magna se celebra el próximo sábado, 30 de octubre, y cae en el puente de Todos los Santos (el lunes es 1 de noviembre), un fin de semana en el que la ciudad registra, tradicionalmente, una importante afluencia de turistas de todo el país. Pero en esta ocasión, el desfile procesionista que sirve para celebrar los cien años de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa es, sin duda, un reclamo no solo religioso y cofrade, sino también turístico de primera magnitud. No en vano, la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) confirmó ayer martes que en esos tres días se rozará el lleno en los establecimientos de la capital, lo que podría venirle bien igualmente a los hoteles de localidades limítrofes como Torremolinos, Benalmádena o Rincón de la Victoria.

Sólo puede compararse este evento con la Magna Mariana (cuando salieron en procesión las vírgenes coronadas canónicamente) del 26 de mayo de 2018 o el Mater Dei, celebrado el 28 de septiembre de 2013, fecha en la que recorrieron las calles malagueñas ocho vírgenes (en sus tronos de procesión) y se sembró el germen del nuevo recorrido oficial de la Semana Santa malagueña, estrenado, finalmente, en 2019.

Si ahora se va a rozar el lleno o, como dice un responsable del sector, «se llegará al lleno técnico, porque las llamadas y reservas de última hora se están disparando», el fin de semana del 26 y 27 de mayo de 2018 alcanzó la ciudad una ocupación hotelera del 90% y, en el Mater Dei (septiembre de 2013), del 95%. Damián Caneda, entonces edil de Turismo, lo definió como otro «Jueves Santo». Y eso es lo que va a ocurrir en la ciudad el sábado, 30 de octubre, recién recuperado el culto público y con las ganas disparadas en muchos cofrades y turistas de ver procesiones en las calle después de dos años sin Semana Santa en la ciudad (2020 y 2021). Fuentes del sector hotelero confirman que el turista que venga será fundamentalmente andaluz y, sobre todo, nacional. Y, si se llena, las localidades del área metropolitana de la capital verán también una afluencia regular de visitantes a sus hoteles. El sector hostelero, por su parte, también sacará tajada de este evento, único en su naturaleza y, de paso, abre el debate acerca de unas de las líneas de trabajo de Pablo Atencia como presidente de la Agrupación: impulsar el turismo de naturaleza cofrade en la urbe.

Este fin de semana, como ya ocurrió en el Mater Dei y en la Magna Mariana de 2013 y 2018, respectivamente, se están organizando excursiones en todos los rincones de Andalucía y del país para presenciar la Magna. En 2013, por ejemplo, hubo hasta 45. Además, se ha dispuesto un recorrido oficial conformado por amplias y aireadas avenidas con el fin de minimizar la posibilidad de contagio de Covid-19. Es el siguiente: Alameda, plaza de la Marina, Paseo del Parque, avenida de Cervantes y Roma. Posteriormente las hermandades rodearán el Consistorio y discurrirán, en una zona ya sin sillas, por la Travesía Pintor Nogales y plaza de la Aduana hasta llegar a Cortina del Muelle y Postigo de los Abades (acabando en Molina Lario). Después, volverán a sus templos o casas de hermandad respectivas.

En total, hay más de 24.000 sillas que forman parte del recorrido oficial (desde el inicio de la Alameda al Ayuntamiento). Hasta ayer, según fuentes consultadas por este periódico, se habían vendido más de 10.000 (ya está abierto el periodo de venta para los no abonados de Semana Santa). Y quedan diez días para el acontecimiento. Hoy habrá una rueda de prensa para dar el detalle de este ‘Camino de la Gloria’.

La mascarilla será obligatoria para los portadores y las hermandades les exigen tener la pauta completa de vacunación o aportar un certificado de haberse recuperado de la enfermedad. En el resto del cortejo, mascarilla y distancia social.

En total, son dieciséis los tronos que habrá en la calle: Pollinica, Cena, Rescate, Consolación y Lágrimas, Gitanos, Sentencia, Rico, Esperanza, Exaltación, Esperanza en su Gran Amor, Mena, Dolores de San Juan, Descendimiento, Sepulcro, Dolores Coronada y Resucitado. La primera sale a las 12.40 horas de la mañana, y la última, a las 20.00. Procesionarán hasta primeras horas de la madrugada, pero hay una que se encierra a las 4.40. Algunas de las cofradías participantes han tenido verdaderos problemas para llenar los varales y poder hacer dos turnos.

El turismo cofrade, nicho de futuro para la ciudad

Una de las principales líneas de trabajo de la presidencia de Pablo Atencia es, precisamente, el impulso del turismo cofrade, un subsegmento dentro del religioso, de forma que muchas casas hermandad tienen museos y son parte de los itinerarios cofrades que tratan de que el visitante se enamore, repita y vuelva a la ciudad en Semana Santa. Esta será una oportunidad de oro para constatar la importancia de este nicho de mercado.