El Pleno de la Diputación de Málaga desembocó en una colección de instantes extraños que, incluso, parecían escenas teatrales. Una vez que Juan Carlos Maldonado ya había escenificado la crisis abierta por su marcha de Ciudadanos cambiando varias veces el sentido de su voto sin hacer daño en una jornada en la que el PP tenía atada su mayoría, todas las expectativas estaban puestas en la comparecencia final del vicepresidente -a petición socialista- que figuraba en el orden del día. Pero lo sucedido terminó remitiendo a esas situaciones en las que parece que va a pasar algo trascendente y al final no pasa nada. El PSOE le 'perdonó' la comparecencia a Maldonado y no se hizo público hasta que el desertor que ha dejado a Cs sin grupo provincial tenía que empezar a tomar la palabra.

Un rato antes, el portavoz socialista José Bernal tuvo un gesto con el vicepresidente en plena tormenta y terminó retirando durante el Pleno la petición de su grupo para que Maldonado diera explicaciones ante la Corporación. Uno más de los numerosos movimientos de ajedrez a los que se asiste estos días. De hecho, se les había visto a ambos, en el transcurso de la sesión plenaria, levantarse de sus escaños para dialogar aparte y negociar la retirada de la petición que finalmente ha llevado a cabo el PSOE. Se daba, además, la circunstancia de que esta comparecencia había sido pedida por los socialistas antes de que el lunes Maldonado anunciara su marcha del partido naranja para que se abordarse su salida de Sabor a Málaga y "la situación de desgobierno y caos" generada a los ojos del grupo del PSOE.  

Bernal y Maldonado negocian en los pasillos del plenario. L. O.

Aunque Bernal no desenterró su hacha dialéctica más beligerante, el PSOE vino a culpar al PP de la situación creada actualmente en el ente provincial a través de su diputado provincial y Secretario de Organización de su Ejecutiva saliente, Javier Jerez: "Si el PP dedicara los mismos esfuerzos que dedica a arremeter contra el Gobierno de España a trabajar por la provincia y por el gobierno de esta Diputación seguramente no estaríamos presenciando el lamentable espectáculo que estamos presenciando".

Maldonado le devolvió los guiños al PSOE votando a favor de una moción del PSOE sobre el despido de trabajadores en el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Una horas después de la primera 'salida del tiesto', el segundo recado del vicepresidente primero al equipo de Gobierno de Francisco Salado ha llegado en torno a las 10.45 horas alineándose con los socialistas. Y, de hecho, con más contundencia que el primero. Pues el PP, en boca de Manuel Marmolejo, había defendido sin concesiones la gestión sanitaria del Gobierno andaluz de Juanma Moreno. De esta manera, el desplante de Maldonado también estaría dirigido a expresar sus discrepancias con el líder regional de Cs y vicepresidente de la Junta, Juan Marín.

Bernal y Maldonado -que fueron compañeros en las filas socialistas y llegaron a coincidir en el tiempo como respectivos alcaldes del PSOE y Ciudadanos en Marbella y Mijas- tienen ahora varias cuestiones que abordar e incluso van más alá de la condición de portavoz socialista del marbellí en la Diputación, donde una moción de censura para aupar al PSOE se antoja improbable.

Tras el triunfo en las primarias de Daniel Pérez, Bernal ha estrenado unos galones de Secretario de Organización del PSOE que serán refrendados en el congreso provincial del 12 de diciembre. Eso sí, ya ejerce como tal y una de las cuestiones en las que posiblemente intervendrá tiene que ver con el apoyo que le presta en Mijas Maldonado al alcalde socialista Josele González, llamado a tener también protagonismo en la nueva ejecutiva provincial socialista.

El caso de Mijas es, cuando menos, curioso. El PSOE se encontró con la alcaldía el mismo día del Pleno de investidura después de que se la 'regalara' Maldonado porque el candidato del PP, Ángel Nozal, no había acatado el pacto entre sus partidos para darle de nuevo la vara a Cs. Desde entonces, el PSOE gobierna con 8 concejales apoyándose en los 6 de Cs, con Maldonado incluso como Teniente de alcalde.

Sin embargo, el también vicepresidente de la Diputación hizo en el Pleno mijeño -un día después de anunciar su marcha de Cs- lo mismo que luego ha reeditado en el de la Diputación. Mostró su descontento rompiendo su disciplina de voto, aunque los socialistas no tenían problema ninguno en que lo hiciera porque los otros cinco ediles naranjas se mantuvieron leales. Al efecto 'dominó' en el Consistorio mijeño, también tendrán que buscarle los socialistas una salida sensata y no interesa tener a Maldonado más cabreado de la cuenta porque además está erosionando a los 'populares' en la institución provincial. 

Eso sí, en las comidillas saltó a la palestra una posible moción de censura en Mijas con la que Maldonado hiciera méritos ante el mismo PP al que le está dando ahora 'mala vida' en la Diputación. Sin embargo, las cuentas no salen tan fácilmente pues el PP tiene 9 concejales y necesitaría a Maldonado y a otros tres ediles naranjas para sumar la mayoría de trece ediles. Además, la enemistad entre Maldonado y Nozal viene de largo.