La Operación Abuelo llegó a buen puerto y consiguió repartir entre el 5 y el 6 de enero regalos de Reyes a 300 mayores con pocos recursos, repartidos entre Málaga capital, Coín y Benalmádena, informó ayer Chicho Marín.

Este malagueño, un reconocido chef, junto con sus amigos Juande Villena, diputado provincial y la médico Esther Ristori, por tercera ocasión han llevado a cabo una iniciativa solidaria, que en 2020 repartió alimentos infantiles (Operación Potito) y juguetes en Navidad (Operación Juguete) y que este año ha pensado en los más mayores.

Como explicó a mitad de diciembre Chicho Marín a este diario, los abuelos, ligados a entidades sociales como el Asilo de los Ángeles, el Banco de Alimentos ‘La Unión’ de Ciudad Jardín, los servicios sociales de La Palma-Palmilla o el Ayuntamiento de Coín, han recibido regalos de personas anónimas, después de que escribieran una carta a los Reyes Magos, en las que detallaban los presentes.

Para evitar aglomeraciones, los regalos donados, que se fueron guardando en un almacén de La Malagueta, han sido recogidos y repartidos por colectivos e instituciones en dos días.

Chicho Marín abrió la puerta a repetir la Operación Abuelo, aunque con colectivos diferentes las próximas navidades.