Posan juntos en los antiguos terrenos de Repsol y de fondo, los nuevos bloques que se están levantando junto al barrio de La Princesa.

Tres asociaciones de vecinos que representan a seis zonas de la Carretera de Cádiz -Puerta Blanca, Jardín de la Abadía, La Princesa, La Isla y el Carril de la Cordobesa- además de la plataforma 'Málaga contra las casas de apuestas' acaban de adherirse a la plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga, que suma ya casi medio centenar de colectivos. Abogan porque en lugar de un parque de 6,5 hectáreas, rascacielos, bloques de viviendas y zonas comerciales, como proyecta el Ayuntamiento, las 17,7 hectáreas de la parcela se conviertan en bosque urbano.

«Todos queremos que prime el verde y no las grúas que ya las tenemos ahí acechando», comenta Felipe Caras mientras señala los bloques de La Princesa. Este portavoz de la Asociación de Vecinos de Puerta Blanca destaca que el apoyo del colectivo al bosque urbano se debe «a una cuestión de salud, porque tenemos el aire más contaminado de Málaga y esta parcela está entre los dos distritos más poblados de la ciudad, con más de 200.000 vecinos».

«Como El Retiro o Central Park»

A su juicio, «es un error» del alcalde abanderar una exposición internacional de ciudades sostenibles como la de 2027 y no desarrollar en este parcela «un bosque urbano, un elemento diferenciador como tiene Madrid con El Retiro o Nueva York con Central Park».

Paco Rodríguez, vicepresidente de la Asociación de Vecinos de La Princesa, confiesa su preocupación por lo que considera un exceso de construcción en las zonas que representa. «Estamos preocupados porque, de golpe, nos van a meter 700 y pico viviendas. El edificio de la izquierda -señala- lleva 22 plantas y otros dos de 12 ya están terminados. Creo que ya está bien de construcción», sentencia.

A su juicio, «un bosque urbano sería maravilloso. Preferimos un poco de salud y de oxígeno y no tanto cemento y hormigón».

En la zona de los terrenos de Repsol próxima al Camino de San Rafael. A.V.

A su lado está Isa Romero, de la Asociación de Vecinos Parque del Mar, en Jardín de la Abadía que considera «una incoherencia» que el Ayuntamiento fomentara, en las pasadas Navidades, la visita al Jardín de La Concepción para ver el espectáculo de luces, «es decir, que fomente desplazarse fuera de Málaga a un jardín que para entrar hay que pagar y no fomente, dentro de la ciudad y con uso gratuito, un bosque urbano».

La representante vecinal cree que es «otra incoherencia del equipo de gobierno» razonamienos como los que acompañaron la polémica implantación de la zona azul en Huelin y la Cruz de Humilladero el año pasado: «Para implantarlo decían que había que reducir las emisiones , entonces si hay que reducirlas, por qué no se puede hacer aquí».

Isa Romero subraya que entre las ventajas que supondría un bosque en esta parcela estaría «el factor descanso». «Hay investigaciones suecas que dicen que el agotamiento se recupera más fácilmente en espacios de este tipo».

Reciente plantación de árboles por miembros de la plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga. La Opinión

"No perdemos la esperanza"

Otro de los colectivos que se acaba de sumar a la plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga tiene su sede cerca de los terrenos de Repsol, en el centro social La Nave, en el distrito de la Cruz de Humilladero. Se trata de la plataforma ciudadana 'Málaga contra las casas de apuestas'. Su portavoz, Alejandro Torre, explica que se han sumado «por la vertiente de trabajo que tenemos, que es ampliar el ocio digno de la gente joven y generar espacios donde se pudieran reunir y, obviamente, alejarlos de las casas de apuestas; ojalá hubiera más bosques urbanos y menos casas de apuestas».

En su opinión, en Málaga se tienen en cuenta «los intereses de la especulación y no los de la ciudadanía, por eso es importante que los colectivos de la ciudad apoyen el bosque urbano».

Alejandro Torre aprovecha para lamentar la negativa municipal a celebrar una consulta ciudadana sobre este espacio y asegura que en su plataforma, pese a que ya está en marcha el proyecto urbanístico de la parcela, «no perdemos la esperanza».

Para el portavoz de este colectivo «hay que seguir luchando porque, al final, esta es una lucha de desgaste, una pelea continua de las administraciones con la ciudadanía. Es una pena que no nos pongamos de acuerdo». El bosque urbano sigue creciendo en apoyo ciudadano.