El otoño ha llegado de manera oficial este 23 de septiembre a las 3:00 horas. (hora peninsular). Y se marca así el comienzo del otoño en el hemisferio norte y el inicio de la primavera en el hemisferio sur. Produciéndose el equinoccio ¿Pero qué significa esto, cómo se produce y cómo es recibido?

El equinoccio proviene del latín y significa "noche igual". Es decir, es el momento del año donde el día y la noche tienen la misma duración. Esto se debe a que el Sol, en su recorrido aparente, cruza el Ecuador celeste de nuestro planeta. Es un evento astronómico que marca el cambio estacional del verano al otoño.

Esto supone que el planeta gira en un eje con una inclinación de 23,5 grados respecto a su plano orbital. Mientras la Tierra realiza su órbita de 365 días, los hemisferios se inclinan y por lo tanto están más cerca o más lejos de los rayos solares.

"Los equinoccios ocurren dos veces al año y todos los planetas del sistema solar experimentan equinoccios y esta es la poderosa razón por la que la Tierra tiene estaciones", explica National Geographic.

Rituales para dar la bienvenida 

Tal y como caracteriza a los eventos astronómicos, existen rituales de todo tipo para tal ocasión. La astróloga, taromante y numeróloga Laura Kryshtar, recomienda recoger flores y dejarlas reposar toda la noche bajo la luz de la luna en un recipiente con agua y un poco de azúcar.

Al día siguiente, en la mañana, usar esa agua para darse un refrescante baño "pensando en toda la armonía y el balance que llegan a tu vida y a todo el planeta".

Kryshtar dice que este es un baño dulce que atrae la abundancia y todo lo dulce de la vida y que este ritual, así como los equinoccios, simboliza el balance entre la armonía y el desorden de la vida. Durante el otoño se cosecha todo lo que has sembrado durante el año.

También existen otras acciones espirituales:

Limpiar la mente 

Limpiar nuestra mente y mantener un silencio mental, concentrándose únicamente en tu respiración y los pasos que vas dando. Ese otro de los rituales a llevar a cabo. 

Así como acercarse a la naturaleza, caminando sobre las hojas y también agradecer las cosechas.

Honrar a los antepasados

En algunas culturas orientales, como la japonesa, el equinoccio marca el comienzo de un periodo llamado Ohigan. Por lo que se deben visitar las tumbas de los ancestros, dejarles flores y dedicarles un momento de introspección.

En el cielo

La estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el próximo 23 de diciembre con el comienzo del invierno, según datos facilitados por el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), que también avanza que el cambio de hora se producirá el 30 de octubre, cuando a las 3 de la madrugada -hora peninsular- el reloj se retrase una hora para retomar el horario invernal.

A lo largo de toda la estación otoñal serán visibles al anochecer los planetas Venus, Júpiter y Saturno, y al amanecer, Mercurio será visible en octubre y noviembre, mientras que Marte se observará a partir del mes de noviembre.