Los hoteles de la provincia de Málaga han cerrado la temporada de verano, que abarca de junio a septiembre, con un total de 2,57 millones de viajeros y 9,56 millones de pernoctaciones, un volumen que mejora hasta en un 38% los resultados del pasado ejercicio (que estuvo todavía marcado a nivel turístico por la evolución de la pandemia) y que recupera para el destino las niveles récord de visitantes que se alcanzaron en la temporada alta de 2019, es decir, antes de la irrupción del Covid. Según los datos Encuesta de Coyuntura Hotelera publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que incorpora los datos del mes de septiembre, el volumen de turistas de este 2022 sí supera ya levemente (en un 1%) al máximo que se registró hace tres años (entonces fueron 2,55 millones), mientras que las estancias en los hoteles se sitúan todavía algo por debajo (hubo ese verano 9,63 millones).

El visitante extranjero, una vez superadas todas las restricciones de movilidad que impuso el Covid, ha vuelto a ser el principal cliente veraniego de los establecimientos hoteleros de Málaga, con 1,44 millones de personas y 6,35 millones de pernoctaciones. Las cifras del turismo foráneo duplican las que se contabilizaban el verano pasado y se quedan muy cerca del nivel de la prepandemia (1,55 millones de viajeros y 6,64 millones de estancias).

En cuanto al visitante nacional, el periodo estival que va de junio a septiembre registra en este 2022 un total de 1,13 millones visitantes y 3,2 millones de pernoctaciones. En este caso sí hay un retroceso en relación al verano del año pasado (cuando en Málaga hubo 1,28 millones de viajeros y 3,93 millones de estancias) aunque se justifica por el peculiar contexto del turismo en 2021: entonces la pandemia condicionaba todavía los hábitos de viaje al extranjero y el turista nacional optó principalmente por viajar a destinos dentro de España. Este año, en cambio, se optado ya por volver a pasar las vacaciones en el extranjero, lo que ha mermado en destinos como la Costa la recepción de turistas españoles. Aún así, Málaga ha superado este verano la cifra de viajeros españoles y de pernoctaciones del verano de 2019 (fueron poco más de un millón de personas y menos de tres millones estancias), lo que evidencia que este mercado sí ha crecido de forma ostensible.

Empleo, ingresos y rentabilidad

Las cifras de la planta hotelera de Málaga y su Costa del Sol, en comparación con la de veranos anteriores, también reflejan una clara recuperación del sector. La provincia presentó en septiembre 637 establecimientos hoteleros abiertos, más que en el mismo mes que el año anterior (544) y que en agosto de 2019 (622). El número de plazas disponibles estimadas fue de 102.157 (frente a las 97.600 del año anterior y las 101.645 de 2019).

El grado de ocupación en septiembre fue del 69,4% por plazas y del 81,5% por habitaciones, niveles ya muy cercanos a los del verano de la prepandemia, que se situaron en el 72% y el 84,5% respectivamente.

El otro apartado a considerar es el del empleo, que ya ha restablecido los índices de normalidad de antes del Covid. Si los hoteles malagueños daban trabajo en septiembre de 2019 a más de 17.826 personas, la cifra ahora es de 17.892, cuando hace un año todavía estaban por debajo de lo habitual (poco menos de 15.000 trabajadores).

En cuanto a los precios de los hoteles, la facturación por habitación ocupada en tarifa media diaria (ADR) fue en la provincia de Málaga de 130,4 euros de media (un 10,1% más que hace un año), mientras que, en términos de rentabilidad, los ingresos por habitación disponible (RevPar) fueron de 105,7 euros (un 32% más).

El punto turístico con mayor ADR a nivel nacional en septiembre fue Marbella, con una facturación media diaria por habitación ocupada de 215,4 euros (un 22,5% más que hace un año). También presenta uno de los mayores RevPar, con unos ingresos por habitación disponible de 154,5 euros y una subida interanual del 23,2%. Sólo San Sebastián, con 156,6 euros de RevPar supera la cifra marbellí.