El cuchareo es fundamental en la gastronomía tradicional de Málaga. Guisos, potajes o cocidos son algunos de los platos calientes que más se degustan durante el otoño invierno. 

A pesar de que el frío aún se resiste a llegar a la provincia, los malagueños ya demandan platos de cuchara.

Degustar un gazpachuelo o un plato de los montes a pie de playa, esta es la apuesta de este chiringuito malagueño. Ubicado en el paseo marítimo de Torre del MarBerebere han trasladado a sus mesas el arte del cuchareo frente al mar. 

Y también traer el monte a la playa: "Hemos traído un plato típico que te comes en los Montes de Málaga hasta aquí, como pueden ser unas migas", cuenta Nico. Él es el encargado de este establecimiento, mientras que al mando de los fogones está Juan Morcillo. 

La idea de llevar platos de cuchara a un chiringuito surgió hace dos inviernos,  de manera espontánea: "Inicialmente eran comida para el personal, pero un día comiendo un cliente preguntó ¿Qué era eso? y dijimos porqué no lo ofrecemos a los clientes".

Y así comenzaron esta aventura. Cada día el plato es diferente; actualmente ofrecen gazpachuelo malagueño, con toques del chef, marmitako, crema de calabacín y de otras verduras.

Gazpachuelo frente al mar La Opinión

El cuchareo en este local dura hasta mayo "cuando lo cambiamos por el gazpacho", dice Nico. Una vía que les permite también no cerrar durante la temporada baja: “Actualmente tenemos a 25 trabajadores, en verano tenemos cerca de los 60".

Durante el verano, a Berebere acuden clientes desde Málaga, Jaén o Huelva y también de distintos puntos de España: "Viene mucha gente de Asturias", confiesa el encargado. 

Pero durante la temporada baja de la hostelería, este chiringuito se llena de extranjeros con segunda residencia en la provincia. Turistas que vienen huyendo del frío de sus países y que prefieren pasar estos meses en la provincia por su clima cálido: "El 90% de la clientela es británica, sueca, alemana o francesa. Es un público muy bueno y generoso", afirma. 

Este chiringuito se encuentra en un enclave privilegiado, ya que casi todos sus productos vienen de la Caleta de Vélez. 

Cocina non stop y desayunos

Desayunar frente al mar también es posible en este local, ya que por las mañanas ofrecen tostadas con pan de Juanito Baker.

En Berebere la cocina es non-stop, es decir está abierta desde las 10.00 hasta las 21:00 horas. 

Berebere no cuenta con marisco pero si una variada carta. Uno de los platos más solicitados es su mollete de solomillo de atún rojo, mayo japo y papada Joselito o su ensaladilla rusa casera "que se hace todos lo días".  Carnes a la brasa, platos fusión o arroces. 

Platos que se pueden acompañar con su amplia variedad de vinos y cócteles.