El trabajo de las últimas semanas del Málaga CF por fin ha dado sus frutos. El cuerpo técnico malaguista, encabezado por Sergio Pellicer, lleva casi todo lo que llevamos de temporada haciendo ensayos, prueba-error con una plantilla que en verano empezó desde cero y que ha tenido que ir adaptándose a las circunstancias del club y a las lesiones y sanciones propias del ritmo de competición.

Aunque el equipo pareció haber encontrado su camino en las últimas jornadas de la primer vuelta, el 2021 arrancó con cierta irregularidad en todos los ámbitos del campo. Sobre todo, pesaban los cuatro meses de sequía de victorias en Martiricos, que por suerte -desde el punto de vista mental además del deportivo-, se logró subsanar hace un par de días.

No obstante, la presión y exigencias a la que se ha tenido que enfrentar esta nueva plantilla también hay que destacarla. Pese a la situación institucional y financiera, la historia del club pesa. Aún así, hay que subrayar que este Málaga CF está mejor que el equipo que competía la pasada campaña: en la jornada 26, el club tenía 28 puntos en la 2019/20, y ahora ya suma 34, con nueve de ventaja sobre el descenso.

Línea a línea, estudiamos los brotes verdes de los hombres de Pellicer. Aunque el de Nules está optando por las rotaciones en portería, Dani Barrio está cada vez más consolidado, aporta seguridad y firmeza bajo palos. Juan Soriano tendrá minutos, pero la titularidad debería ser en la gran mayoría veces para el asturiano.

El muro de contención en defensa también se está reencontrando con una de sus mejores versiones en lo que va de curso. Después del bajón de jugadores como Juande o Mejías, los dos últimos encuentros -e independientemente de la derrota en Gijón-, se está ganando en solidez y sobre todo está desarrollando una mejor concentración durante los 90 minutos de juego, un detalle clave para aminorar las acciones de peligro del rival. De cara a estas últimas semanas hay que hacer mención especial a la actuación de José Joaquín Matos, el sevillano se ha hecho dueño del lateral malaguista, capaz de atosigar a los rivales hasta hacerles perder el esférico y proponiendo en ataque, aportando verticalidad al equipo.

Aunque sin lugar a duda, el punto de inflexión en la mejora del juego blanquiazul la encontramos en la medular con una figura determinante: Alberto Escassi. Hace tan solo unos días, el futbolista de El Palo atendió a La Opinión de Málaga y afirmó con rotundidad lo cómodo que se siente cuando juega justo por delante de la defensa, en el pivote. Cuatro o cinco defensas, pivote, uno o dos puntas, Escassi ha escuchado críticas, pero se agarra al buen trabajo realizado por el equipo, que culminó con la victoria del pasado domingo ante el Rayo Vallecano.

El punto de inflexión en la mejora del juego blanquiazul la encontramos en la medular con una figura determinante: Alberto Escassi

Con Escassi un paso por delante de la defensa, respaldando y protegiendo a los volantes, ante el Rayo Vallecano su acción fue determinante para la recuperación y la salida de balón e hizo que otras piezas del campo como Luis Muñoz, Joaquín o Yanis quedasen más liberadas para dedicarse en exclusiva a la fase ofensiva. Siempre que los jugadores de la línea defensiva estén sanos y lejos de sanción, esta faceta de Escassi ha llegado para quedarse en el esquema del Málaga CF.

Y en lo que respecta al ataque, el estado de los jugadores blanquiazules sigue en continuo crecimiento. El trabajo y sacrificio de Yanis Rahmani ha sido una constante, con mayor o menor acierto de cara a portería. Mismo caso que Joaquín Muñoz, que se ha ganado un puesto fijo como titular en el terreno de juego y otro en el corazón de los aficionados blanquiazules por sus numerosos gestos de cariño al club de su ciudad y sus amores. Además, el punta Pablo Chavarría hace varias semanas que no anota en portería rival, pero eso no es para nada sinónimo de un mal rendimiento. Tiene ocasiones, que es lo importante, y pelea balones, los gana y los coloca en el área rival.

Con los pies en la tierra, pero también siendo conscientes de que la mejora del equipo ahora se puede palpar, el conjunto de Sergio Pellicer tiene ahora toda una semana para encarar el próximo enfrentamiento de LaLiga SmartBank, que tendrá lugar el lunes 1 de marzo (19:00 horas) ante el Mirandés y se convertirá en otra «prueba del algodón» para ratificar el estado de gracia del conjunto malacitano y apuntalar el objetivo de la permanencia.

El próximo enfrentamiento de LaLiga SmartBank tendrá lugar el lunes 1 de marzo (19:00 horas) ante el Mirandés

Próxima parada

Después del enorme desgaste físico que tuvo la plantilla del Málaga CF el pasado domingo en el encuentro ante el Rayo Vallecano, Pellicer y su cuerpo técnico han decidido dar un par de días de descanso a los jugadores para que puedan reposar, cargar pilas y volver con fuerza para preparar el enfrentamiento liguero de la próxima jornada ante el Mirandés.

Solo tres puntos separan al Málaga CF del conjunto burgalés, por lo que un buen resultado sería doble premio en la persecución del objetivo de la temporada.

Después de descansar tanto ayer como hoy, a partir de mañana miércoles el equipo trabajará todos los días en horario matinal (11:00horas) hasta el domingo, cuando el conjunto emprenda el viaje hacia Miranda de Ebro.