Los jugadores con contrato en Martiricos y el nuevo staff técnico tienen por delante varios días de descanso, muy necesarios para recargar pilas después de una rara y a la vez extensa temporada en Segunda División. Las redes sociales son ‘chivatas’ y vemos a Luis Muñoz con sus amigos, Dani Barrio paseando con su perro por Gijón o a Alexander González concentrado con la selección vinotinto. Pero José Alberto y Manolo Gaspar seguirán en contacto permanente: hay un equipo que armar, aunque el propio director deportivo aseguró el viernes que pronto llegarían novedades.

Mejorar números

No se saben aún nombres, pero sí estilo y la continuidad del proyecto que Manolo Gaspar inició de la mano de Pellicer, ahora seguirá vigente con el míster de Oviedo. Hay una hoja de ruta y unas metas a seguir.

Sí, es cierto que teniendo en cuenta las grandes limitaciones que tuvo el Málaga la pasada campaña, la duodécima posición con 53 puntos es un resultado digno de admiración y orgullo. Pero es que José Alberto viene de lograr en Miranda de Ebro un punto y dos posiciones más con una de las plantillas más jóvenes de la competición.

Aunque es totalmente entendible el ansia que siente la afición porque su equipo vuelve a la elite, quizá todavía no es necesario hablar de ascenso o play off, algo que el míster ha dejado muy claro desde el minuto uno. Pero este verano habrá algo más de margen y sobre todo más tranquilidad en el equipo. Bajo esta premia, sin lanzar las campanas al vuelo, el trabajo del nuevo cuerpo técnico debería devolver la ilusión al Málaga de aspirar a algo más que la permanencia, un globo que este año se hinchó tan rápido como se desinfló.

Balón parado

Una de las grandes asignaturas pendientes del pasado curso, tanto en la defensa de este tipo de acciones como en la puntería cuando eran favorables a los boquerones.

Sobre la base de lo conseguido, y teniendo en cuenta que en una jugada aislada los partidos cambian, y mucho, en Segunda División, al Málaga de la 2021/22 le queda mucho que pulir en defensa para minimizar daños y en puntería y organización para optimizar los recursos .

Cantera, cantera y cantera

Su experiencia en el filial del Sportng y el trabajo con jóvenes futbolistas en el Mirandés hacen de José Alberto un experto en la material, algo que le une a Pellicer.

De la cantera del Málaga han salido grandes jugadores que ahora, por las circunstancias del club, se están quedando para ganar minutos y experiencia. El pasado verano, Juande y Luis Muñoz -por edad y rendimiento- dieron el paso hacia la ficha profesional. El año que viene, Ismael Casas, Ramón, Cristo o Ale Benítez seguirán dando pasos para consolidarse, acercándose a la profesionalidad.

Estilo reconocible

Al Málaga de Pellicer le costó rodar por la catastrófica pretemporada e inicio de curso, pero en los primeros partidos del segundo tramo de la temporada logró ser atrevido desde el centro del campo hacia delante.

Con las piezas que a día de hoy tiene el club en la medular, José Alberto tiene pinturas de gran calidad para empezar a garabatear en su lienzo. El míster asturiano debe cumplir las premisas que marcó en su presentación y lograr que el equipo sea combinativo, agresivo con y sin balón, que a la vez sea equilibrado, que ataque bien y defienda lo mejor posible. Con Alberto Escassi como pegamento entre la defensa y el ataque, el entrenador ya tiene medio camino hecho. Si a Luis Muñoz le respetan las lesiones, el terreno de juego gana verticalidad. Con la defensa bien armada, solo queda afianzar la delantera para que José Alberto pueda firmar su obra.

Un único portero 

Ya lo advirtió el míster en su presentación: él no es partidario de las grandes rotaciones que ha habido este curso en Martiricos.

Con Juan Soriano de vuelta al Sevilla tras la cesión, la única incógnita que queda es saber quién es el recambio al portero de Nervión y si se convertirá en una amenaza para Dani Barrio.

Lo único seguro es que el Málaga CF de José Alberto tendrá un único portero principal, y cambios bajo palos quedarán relegados para cuando el calendario apriete, se jueguen otras competiciones o -tocando madera- llegue algún contratiempo físico.