El Málaga CF y sus procesos judiciales, ese cuento de nunca acabar. Aunque en este último año se han dado muchos pasos hacia la recuperación y reestructuración de la entidad, siguen quedando flecos pendientes. En el día de ayer, salieron a la luz detalles del informe policial sobre el contrato de patrocinio de BlueBay de la temporada 2013/14 en el que se concluye que existieron irregularidades.

Este documento, destapado por SER Málaga, reveló que el club de Martiricos no habría recibido ninguna compensación económica por haber lucido el nombre de la hotelera en la espalda de la camiseta durante el curso 13/14. De esta manera, quedaría pendiente el pago de alrededor de 2’6 millones de euros de BlueBay a las arcas blanquiazules. Un mensaje que no coincide con las declaraciones que, en esta misma radio, hizo hace unos días Gonzalo Hervás, dirigente de la empresa hotelera: «BlueBay no tiene una deuda con el club. Qué curioso que estando el Málaga en manos de Al-Thani, con el contrato encima de la mesa, nunca se ha reclamado el dinero. Será porque no hay tal deuda», relató.

El extenso informe, de un centenar de páginas, deja a Hervás en un lugar comprometido al recoger declaraciones del representante de BlueBay en las que destacaba en medios de comunicación que no hubo intención de pagar la cuantía establecida en el mencionado patrocinio. «Dicha prestación de servicios, además, generó una situación deudora frente a la AEAT ya que está grabada por el Impuesto del Valor Añadido (...) Más allá de las consideraciones Jurídico Penales que pudiera suponer el hecho de si se constata lo manifestado por Gonzalo Hervás en los medios de comunicación, de que no había intención de abonar esos pagarés (es decir, que no había intención de pago ab initio y desde el origen, ya existía voluntad de simular una relación comercial configurando unos pagarés a los meros efectos de simulación), en cualquier caso, la prestación del servicio por parte del Málaga Club de Fútbol S.A.D se llevó a cabo durante la primera temporada cumpliendo con lo acordado en el contrato, no recibiendo contraprestación alguna», recoge el texto policial.

Este ha sido uno de los muchos movimientos de José María Muñoz, que desde que se puso al frente del Málaga CF ha ido examinando cada factura y cada contrato a nombre de la entidad. Sobre este asunto en concreto, el administrador remarcó hace unos meses que «entre la multitud de documentación que había en el Málaga descubrimos el contrato de publicidad. Chequeamos si había tenido reflejo en las cuentas del club o cuentas anuales. Lo comunico al juzgado para conocer qué cruce de información ha habido entre los directivos del Málaga de aquel momento y BlueBay. Como no lo puedo hacer, acudo al juzgado. No me consta ese pago ni esa compensación e hice un requerimiento notarial para que nos paguen».

Curiosamente, hace cuestión de un año y en el marco del ‘Caso BlueBay’, el propio Gonzalo Hervás se mostraba satisfecho por las decisiones judiciales que iban llegado y defendió la figura de Muñoz: «Ahora hay que ir de la mano del administrador judicial, da más seguridad al Málaga y nosotros estamos muy contentos».

Luego llegaron las diferencias en la reestructuración económica, donde José María Muñoz ha optado por la concesión de una línea de crédito que a la cadena hotelera no se ha presentado, por preferir inyectar liquidez en el club a través de una ampliación de capital. Este último movimiento debe esperar a la resolución del caso por las acciones entre Al-Thani y la hotelera.

Inevitablemente, todos estos procesos son quebraderos de cabeza continuos para el club, pero necesarios para atajar los problemas de raíz y empezar a crecer. En estos momentos, el Málaga CF tiene abiertos unos 15 procesos judiciales entre los que se encuentran despidos, contratos, reclamaciones o traspasos. Eso provoca que la entidad de Martiricos tenga pendientes unos 19 millones de euros, una abultada cifra que cobra todavía más relevancia en los tiempos de dificultad financiera en Martiricos.