El Málaga CF cambia el chip para afrontar la primera ronda de la Copa del Rey (19.30 horas/Footters). Una competición que en otras temporadas para muchos equipos supone incluso una molestia debe ser aprovechada por el conjunto blanquiazul para llevarse una alegría y recuperar sensaciones tras el duro varapalo sufrido el pasado sábado en El Plantío frente al Burgos. Los de José Alberto se desplazan hasta tierras navarras para buscar la clasificación en una eliminatoria a partido único frente a la Peña Sport de Tafalla, equipo que milita en el Grupo II de Segunda RFEF (antigua 2ªB).

El encuentro en el estadio San Francisco tiene que servir para que el Málaga logre su primera victoria a domicilio en lo que va de curso. No le supondrán tres puntos valiosos para seguir apretando en LaLiga SmartBank, pero un triunfo, ya sea durante los noventa minutos, en la prórroga o incluso en la tanda de penaltis supondría un soplo de aire fresco y, por qué no decirlo, evitaría un nuevo incendio tras lo ocurrido en Burgos.

José Alberto ya se encargó ayer de dejar claro en sala de prensa que su equipo irá a Tafalla a buscar la clasificación. Habrá rotaciones, por supuesto, pero la intención del míster es seguir avanzando en la competición. Jugadores como Brandon Thomas -por descanso- o Pablo Chavarría -prácticamente recuperado de su lesión- se han quedado en la Costa del Sol, pero el resto de disponibles han viajado para dar la cara frente a un equipo que en estos momentos compite en la cuarta categoría del fútbol nacional. Será un buen momento para ver la evolución de algunos canteranos y para que otros del primer equipo con menos protagonismo se ganen la confianza del míster.

La Peña Sport, por su lado, llega con al choque con toda la ilusión del mundo por enfrentarse y poder eliminar a todo un histórico, ahora en Segunda División, como el Málaga CF. A base de coraje, empuje y dejarlo todo sobre el césped intentarán reducir esa teórica diferencia de calidad y conseguir una clasificación histórica. El equipo navarro no está cuajando su mejor temporada, ni mucho menos. Es antepenúltimo (16º) en el Grupo II de Segunda RFEF con solo nueve puntos y una única victoria tras 13 jornadas, pero en partidos así los humildes son capaces de transformarse y dar la campanada. Y el conjunto blanquiazul ya tiene experiencia más que negativas en este sentido.

A lo largo de su historia, el Málaga se ha llevado más de un revolcón en esta competición ante equipos de categoría inferior. Lo más reciente fue la debacle frente a la Unión Montañesa Escobedo de Cantabria, que eliminó a los blanquiazules hace dos campañas (2-0) mientras militaba en Tercera División. El curso pasado, sin embargo, el equipo de Martiricos sí dio la cara en la Copa y eliminó en primera ronda al Coruxo (0-4), luego al Real Oviedo (1-0) y tuvo que venir un Granada de Europa League para apearlo del torneo (1-2).

Arranca para el Málaga una nueva edición de la Copa, un torneo que históricamente no se le ha dado nada bien, ni en los mejores años del club. El primer paso será en Tafalla y no se puede fallar, por respeto a la competición y al escudo.