Rubén Castro fue el fichaje estrella de este Málaga CF 22/23. Todos los focos apuntaban a ese delantero de 41 años que venía marcando 20 goles en dos temporadas consecutivas con el Cartagena. Incluso los pronósticos apuntaban a que su figura iba a ser la gran beneficiada por la llegada de Pepe Mel, pero la realidad del delantero canario está muy alejada de aquellos primeros indicios y es que su titularidad está más que nunca en duda.

El rendimiento del «24» está siendo el gran reflejo de la temporada blanquiazul: desaparecido y totalmente desdibujado. De la ilusión al fracaso. Rubén Castro comenzó siendo imprescindible junto a Fran Sol. El «9» fue el primer sacrificado en esa apuesta del técnico madrileño por jugar con un solo delantero de referencia, pero los resultados no han convencido a nadie. Solo 2 goles respaldan a Castro.

Lo cierto es que, a pesar de todo, parecía insustituible. Aún más con un técnico que le conocía tan bien. Su calidad y su olfato goleador parecían estar siempre por delante de su estado de forma. Sin embargo, el sábado pasado saltó la sorpresa y es que Pepe Mel decidió salir con Fran Sol y sentar en el banquillo a Rubén Castro en lo que fue su primera suplencia en años. Ni siquiera saltó al campo en la segunda mitad para dar refresco a su compañero. Sí lo hizo Loren.

Sol no marcó en La Romareda. El goleador fue Haitam en una gran jugada individual, pero el trabajo del delantero cedido por el Dinamo de Kiev es bastante más sacrificado de lo que puede dar el canario. Ahora parece que ha cogido ventaja en esa «lucha» por ser el delantero titular y habrá que esperar cuál es la decisión final de Pepe Mel para afrontar el partido contra la Ponferradina.

El entrenamiento de este viernes será clave para ver el estado de sus jugadores y pensar quiénes serán los 11 titulares. Lo que es seguro es que está siendo uno de los años más difíciles de Rubén Castro en su relación con el gol. Ni siquiera Pepe Mel, que le conoce de las etapas en el Betis y en Las Palmas, ha conseguido mantenerlo conectado con la portería.

Ahora le tocará decidir al técnico, pero lo que es evidente es que este Málaga CF ahora mismo depende de su gran goleador, aunque su paso por la Costa del Sol, ahora mismo, está dejando más sombras que luces.