Punto insuficiente para arrancar el 2023. El Málaga CF tenía una buena oportunidad de dar otro paso al frente y la desaprovechó. Con una afición entregada en fechas navideñas, el conjunto blanquiazul no supo utilizar el impulso del final de año para volver a ganar en La Rosaleda y quedarse a las puertas de los puestos de salvación. Los de Mel no pasaron del empate ante un Tenerife que, sin hacer gran cosa, consiguió adelantarse por medio de Shashoua a 15 minutos del final. Tuvo que aparecer Rubén Castro, revisión de VAR mediante, para apagar el incendio en las gradas y evitar un desastre mayor en el tramo .

Pepe Mel, que tenía que ver el partido desde las cabinas de Tribuna por estar sancionado, puso en liza un once muy continuista con respecto al final del 2022. Juande y Escassi eran la pareja de centrales ante la baja de Esteban Burgos y la banda derecha seguía ocupada por Ramalho y Chavarría. Delmás, único fichaje invernal confirmado hasta el momento -a la espera del anuncio de Appiah- esperaba su turno en el banquillo.

Las gradas de La Rosaleda registraron una magnífica entrada. Gregorio Marrero

El encuentro comenzó con bronca para Juan Soriano, exportero blanquiazul. Pitos cada vez que entraba en contacto con el balón. Problemas con las tarjetas en el Málaga. Antes del cuarto de hora de partido, Genaro y Escassi ya estaban amonestados. Los primeros acercamientos fueron de los de Pepe Mel. Rubén Castro fue protagonismo en las dos primeras, en una remató demasiado centrado y en el segundo intento, tras varios recortes, la zaga chicharrera le taponó el chut.

El dominio era del Málaga CF, se jugaba casi todo el tiempo en campo tinerfeño, pero no terminaba de llegar ese buen último pase que provocara la ocasión clara de gol. Hasta que a los 37 minutos, de nuevo Rubén Castro, estuvo a punto de hacer el 1-0. Fran Villalba robó, puso un centro tenso al segundo palo y delantero canario controló disparó y un zaguero le negó el tanto cuando ya se cantaba en La Rosaleda. Empezaba a rondar el primero el conjunto blanquiazul. Martiricos apretaba. Era el momento perfecto para abrir el marcador, pero se llegó al descanso con el mismo resultado con el que comenzó el choque. 

Los jugadores del Málaga CF protestan al árbitro. Gregorio Marrero

Reparto de puntos

Pepe Mel no esperó más para cambiar a Genaro, amonestado, y dar entrada a Álex Gallar. También movía ficha en el intermedio Ramis: Shashoua por Teto. El segundo acto empezaba con susto e interrupción, Febas tenía que ser atendido. Por suerte, podía continuar. Salió con otro aire el Tenerife de vestuarios, intentando tener más el balón y pisando más los dominios de Yáñez. La tuvo Iván Romero dentro del área blanquiazul, pero disparó demasiado cruzado.

Tardó más de 20 minutos en la segunda mitad el equipo de Pepe Mel en volver a rondar la portería de Juan Soriano. Álex Gallar, tras una buena combinación, tiraba desviado desde la frontal. Justo antes, Delmás debutaba al entrar por Ramalho. Ahora era Villalba el que probaba y se le marchaba alto por poco.

Y a falta de un cuarto de hora para el final del choque, llegó un jarrazo de agua helada a La Rosaleda. El equipo chicharrero combinó por la banda izquierda de su ataque, Iván Romero ganó la línea de fondo y puso un pase atrás para que Shashoua la colara en la portería malaguista.

El gol descompuso al Málaga, aparecieron los pitos, los cánticos contra Manolo Gaspar... Y entonces apareció el verdadero genio. Rubén Castro se inventó un gol que, tras ser revisado por González Esteban en el monitor, subió al marcador. Fue anulado en primera instancia por posible fuera de juego de Fran Sol pero, con suspense, acabó siendo validado.

Se desató la locura en La Rosaleda, el público volvió a empujar, pero ni los más de 7 minutos de descuento fueron suficientes para completar la remontada. El 2023 empieza con empate en casa, un punto insuficiente que aleja al Málaga del objetivo. La distancia con la salvación crece de nuevo hasta los 4 puntos. Ahora, a Ipurúa.