El joven que perdió la vida el pasado martes en una piscina de Marbella murió por un edema pulmonar vinculado con el consumo de óxido nitroso y otras sustancias. Así lo ha determinado la autopsia realizada al cuerpo del turista sueco. Según fuentes policiales, las pruebas forenses descartan que la muerte se produjera por un golpe al lanzarse al agua, como se pensó a la espera de que se le practicara la autopsia, o por ahogamiento. Los investigadores también descartan la responsabilidad de terceras personas en los hechos.

El óxido nitroso, más conocido como el gas de la risa, es una peligrosa droga que suele consumirse por inhalación con la ayuda de globos en establecimientos de ocio nocturno y fiestas privadas. La Policía Nacional, que periódicamente realiza incautaciones de este producto, la define como un gas incoloro tóxico de olor dulce con efecto anestésico y disociativo. Una vez consumida, la sustancia puede producir euforia, sensación de bienestar y embriaguez, prolongándose sus efectos por un máximo de tres minutos. Sin embargo, respirar este gas puede causar desvanecimientos, mareos y somnolencia, llegando en altas dosis a causar el desmayo e incluso la muerte.

El suceso se produjo sobre las 17.45 horas del martes en una vivienda de la zona residencial de Río Real, hora en la que el servicio de emergencias 112 recibió un primer aviso por la presencia de un hombre de 26 años al que habían sacado inconsciente de una piscina. Pese a que las personas que le acompañaban trataron de reanimarle, y posteriormente los servicios sanitarios, estos sólo pudieron confirmar el fallecimiento. Según las primeras pesquisas, la víctima se hallaba reunido junto a otras personas en una villa cuando se lanzó a la piscina y perdió el conocimiento.