El turismo de lujo del futuro, aquel que llevará a los viajeros a conocer o pernoctar en el espacio exterior, despega en Marbella.

Las propuestas utópicas de hace unos años para alojarse en un hotel entre la Tierra y la luna o conocer los fondos marinos comienzan a tomar forma en proyectos de agencias especializadas e inversores privados, a lo que se suma una concienciación cada vez mayor de la importancia de las nuevas tecnologías en el día a día de las personas.  

Y el congreso SUTUS, especializado en este segmento del turismo y cuya tercera edición comenzó ayer en la Escuela Internacional de Dirección Hotelera, es testigo de esta evolución.

«En la primera edición teníamos proyectos que eran muy teóricos. Ahora tenemos un montón de proyectos que son más reales. El turismo espacial o subacuático es una cuestión de cinco a diez años en algunos casos. Y es en Marbella donde grandes compañías y agencias espaciales discuten esos proyectos», destaca el CEO de Les Roches, Carlos Díaz de la Lastra.

«El turismo espacial y subacuático, por su complejidad técnica, era un sueño pensarlos hace unos años. Ahora no. Ahora hay proyectos reales con inversores detrás. Ya hay imágenes de turistas montados en una nave para viajar al espacio», agrega.

Asegura que, con el desarrollo de los proyectos y la reducción de sus costes, los precios para experimentar este tipo de turismo se harán «más accesibles». «Personas que quieran vivir ese sueño lo podrán hacer con ahorros y un poco de inversión», apunta.

Al desarrollo de los proyectos se añade la necesidad de avanzar en las nuevas tecnologías, algunas relacionadas con la industria espacial, debido a su impacto en las sociedades actuales.

«Tenemos que comunicar al público en general lo importante que son los satélites espaciales para combatir el cambio climático o en la gestión de desastres naturales», explica la presidenta de la Universidad Internacional del Espacio, único centro especializado en la formación espacial, Pascale Ehrenfreund.

«Los políticos, igualmente, se tienen que dar cuenta de que necesitamos que la población apoye el desarrollo en el espacio», agrega.

Entre los proyectos que se presentan en el congreso figuran el de habilitar en 2025 el primer hotel espacial, la estación Pioneer, con capacidad para 28 huéspedes; y, en 2027, la estación Voyager, para 400 personas; o el de un batiscafo que viaja al fondo del mar de La Palma para conocer los cambios que ha ocasionado la lava del volcán Cumbre Vieja.