El Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre modificará la Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa por Licencia de Apertura de Establecimientos para favorecer la llegada de nuevas empresas, especialmente, de aquellas que requieren naves de grandes superficies. Así lo ha adelantado el alcalde, Joaquín Villanova, que anunció que en breve se espera presentar en el Pleno esta propuesta.

La Concejalía de Economía y Hacienda que dirige Abel Perea ultima la nueva redacción de esta ordenanza, que data del año 2005 y que fue objeto de otras modificaciones en 2008 y 2010.

El regidor explicó que la idea es establecer una "rebaja tributaria" para aquellas grandes empresas o industrias que, según la actual normativa, tienen que abonar una tasa considerable de licencia de apertura, lo que puede suponer un freno para su implantación.

En concreto, se eliminarán los incrementos actuales según los cuales un establecimiento de entre 1.000 y 10.000 metros cuadrados debe abonar 5.000 euros (además de 3 euros por metro cuadrado según su superficie exacta) y uno con más de 10.000 metros cuadrados tiene que pagar hasta 30.000 euros más (además de 1,5 euros por metro cuadrado).

Las cuotas por superficie permanecerán igual (5 euros para establecimientos de hasta 1.000 metros, 3 euros para los de entre 1.000 y 10.000 y 1,5 euros para los de más de 10.000), pero se suprimen los incrementos mencionados de 5.000 y 30.000 euros para el segundo y tercer tramo. Además, en el caso del último tramo, se establece un máximo de 20.000 metros cuadrados (por encima de esa superficie, ya no se incrementará más la cuota).

"Es fundamental bajar la presión fiscal para que grandes empresas se vengan hasta Alhaurín de la Torre y contribuyan a generar el mayor número posible de puestos de trabajo", argumentó Villanova, que explicó que las circunstancias han cambiado mucho respecto a los años en los que se redactaron las cuantificaciones de las obligaciones tributarias por licencia de apertura.

Esta medida se sumará a la modificación de la ordenanza de la tasa por utilización o aprovechamiento especial del dominio público local, para eximir del pago a las terrazas de hostelería y a los puestos del mercadillo como forma de compensación a estos comerciantes que ha sufrido especialmente la crisis del Covid-19 y que no han podido ejercer su actividad durante muchos días debido a las restricciones.