La cofradía de la Paloma ha impuesto su medalla dorada a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, durante un acto privado celebrado en la capilla de la hermandad poco antes de la salida de la procesión extraordinaria de la Virgen, con motivo del cincuentenario de su bendición. Es costumbre en la hermandad hacer entrega de esta distinción a los regidores capitalinos cada vez que visitan la ciudad de Málaga por primera vez.

El Ayuntamiento de Madrid es histórico hermano mayor honorario de esta corporación nazarena, desde el año 1945. Sin embargo, durante el mandato de Manuel Carmena, la asistencia de los munícipes de la capital del Reino cada Miércoles Santo se vio interrumpida, aunque se mantenía la presencia corporativa del Ayuntamiento, con representación de los bomberos, el Samur o los maceros que acompañaban a algunos miembros de la oposición. Pero Carmena, como explica el hermano mayor de la Paloma, Diego Hermoso, "ni siquiera quiso tener la deferencia de recibirnos, como siempre han hecho los alcaldes, en el Ayuntamiento de Madrid. Ese período ha supuesto la única laguna en nuestra vinculación", lamenta.

En la primera oportunidad que ha tenido, después de dos años sin salida procesional a causa de la pandemia, Martínez-Almeida ha querido desplazarse a Málaga para acompañar a la imagen con motivo de esta extraordinaria y reverdecer los lazos que unen al Ayuntamiento de Madrid con la cofradía de la Paloma. De hecho, además de dar los toques de campana, tiene previsto salir en la presidencia de la procesión, al menos hasta el acto de la Catedral, y luego participar en la bulla, hasta el encierro, "como cangrejo", señala Hermoso.

Los hermanos de la Paloma, junto al alcalde Madrid y Málaga y el presidente de la Agrupación. Eduardo Nieto

Almeida ha venido acompañado de los concejales madrileños Paloma García Romero y Borja Carabante, "que son ya veteranos y siempre vienen". En la procesión participan también los maceros, escolando al pendón del Ayuntamiento de Madrid, y guardias de gala.

Tras el acto de imposición de la medalla, previamente bendecida por el director espiritual de la hermandad, Felipe Reina, se ha celebrado en la sala capitular otro protocolario en el que ha habido discursos, también del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y durante el que la hermandad ha mostrado a Almeida el nuevo manto de capilla de la Virgen de la Paloma, que tiene bordado el escudo de Madrid. Del mismo modo, el hermano mayor explicó que la hermandad le ha trasladado al alcalde de Madrid su interés por celebrar una exposición documental en el Palacio de la Cibeles con motivo del 75 aniversario del hermanamiento, que se celebró el pasado año 2020, y cuyos actos también han tenido que ser aplazados por la Covid-19.

La presencia del alcalde de Madrid este sábado en Málaga recupera una larga tradición de unión con la hermandad, que José María Álvarez del Manzano, regidor desde 1991 a 2003, cuidara especialmente este nexo. Por las calles de Málaga, en las últimas décadas, también desfiló Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella no pudo hacerlo porque la procesión tuvo que ser suspendida por la lluvia. En 2018, último año que salió la cofradía el Miércoles Santo (en 2019 también llovió), la máxima representante del Consistorio madrileño desplazada a Málaga fue Begoña Villacís, por entonces concejala de Ciudadanos.